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Seguridad en hoteles: Dispositivos y accesorios que hay en habitaciones para salvaguardar los bienes del huésped

Cerca de las 02:30 de la madrugada del lunes 3 de octubre de 2016 cinco hombres armados y disfrazados de policía irrumpieron en el Hotel Pourtalès situado en el distrito 8 en parís donde se alojaba Kim Kardashian, después de someter al personal de vigilancia en la recepción, tres de ellos hicieron guardia en la puerta de acceso y dos más entraron en la habitación donde la celebridad se encontraba sin su guardaespaldas (ahora demandado por la compañía de seguros), Kim fue maniatada y encerrada en el ostentoso baño de la habitación mientras le robaban sus joyas que llevaba en ese día, valoradas en 10 millones de dólares.

Esta noticia que a muchos nos parece muy apartada de nuestra realidad puesto que difícilmente viajamos y guardamos nuestras joyas de 10 millones de dólares en el hotel (en caso de contar con ellas); se puede convertir en una realidad muy cercana, ya que siendo honestos lo que si hacemos con frecuencia en viajes de placer o negocios es llevar cámara, celular, tablet, laptop, dinero, tarjetas de crédito, inclusive ropa y cosméticos de gran valor y al último, pero no menos frecuente, joyería como relojes y anillos; ahora hay que multiplicarlo por cada miembro de la familia y tenemos un botín jugoso para el delincuente en busca de oportunidad dentro o fuera del hotel. Recuerde que “el delincuente quiere lo que puede ver”.

Seguridad en el hotel y la habitación

Hoy en día la mayoría de los hoteles de cadena y boutique se preocupan por la seguridad de los huéspedes y sus instalaciones a través de la implementación y operación de controles de acceso físico y electrónico, video vigilancia, protocolos de operación, vigilantes, recamareras con buenos controles de confianza y muchas veces el sentido común del staff, lo cierto es que ningún hotel quiere un problema de mala reputación en redes sociales convirtiéndose en viral antes de temporada alta o un cliente enojado frente a la recepción gritando que le robaron mientras se encontraba en la alberca; Hay que entender que las medidas físicas y electrónicas con las que cuentan la mayoría de las habitaciones tales como: puertas y ventanas resistentes, cerraduras de buena calidad de apertura electrónica y manual, mirilla y caja fuerte son suficientes para salvaguardar la integridad de los huéspedes y por supuesto sus valores, más allá de los equipos antes mencionados resultaría incosteable para los hoteles equipar todas las habitaciones con robustas cajas fuertes y vigilancia personalizada en cada habitación por lo que la responsabilidad de la seguridad de nuestras pertenencias es compartida.

¿A quién le roban?

La clave para viajar seguro está en viajar atento, con bajo perfil y ligero. Se escucha simple, pero cuando esté en la calle deténgase y observe a su alrededor, se va a dar cuenta que hay decenas o cientos de personas que caminan a sus destinos principalmente con su celular en mano sin observar su entorno. Esta situación reúne dos condiciones que el delincuente está buscando: “persona distraída con algo que robarle”, solo falta encontrar el momento adecuado para el ataque; esta situación se repite todo el tiempo de diferentes formas en muchos escenarios cuando salimos o entramos a cualquier lugar, los delincuentes aunque no lo parezca hacen mucho trabajo de análisis de perfil antes de cometer un ilícito y en el caso particular de los hoteles saben que muchas personas viajan con objetos de valor, pero no saben quién trae que cosa “hasta que yo se los enseño”, por lo que la observación es su principal herramienta para determinar quién será la próxima víctima.

Que no nos quede duda que es responsabilidad compartida, en todo momento se trata de administrar nuestros riesgos desde cruzar la calle hasta invertir en un negocio, hagamos un ejercicio haciéndonos la siguiente pregunta ¿de verdad necesito viajar con el Rolex? si la respuesta es sí porque va a ir a una boda o a algún evento de gala podríamos hacer 4 cosas con este riesgo, podemos rechazarlo no llevando el reloj, podemos hacer lo más usual que es retenerlo es decir lo llevo y asumo el riesgo de que me asalten o no, podemos reducirlo que sería guardarlo conmigo oculto y usarlo solo en el evento o finalmente re direccionarlo que sería enviarlo por paquetería asegurada (poco práctico) y en el hotel dejárselo al concierge para que lo ubiquen en la caja fuerte del mismo.

Finalmente debemos entender que el hotel ya hace lo suficiente para salvaguardar nuestros bienes, y hacer más seria incluso invasivo, como poner cámaras en la habitación (lo cual es absurdo) o duplicar el personal de seguridad, lo que necesariamente se vería reflejado en el costo por noche, y lo que haría que el hotel dejara de ser competitivo.

Antes de viajar tome buenas decisiones respecto a que pertenencias debes, quieres o necesitas llevar; una mala decisión convierte fácilmente viajes de placer que disfrutas, o de negocios que producen, en viajes de malos ratos, trámites con aseguradoras o denuncias ante las autoridades locales que pueden tomar días enteros.


Fecha de publicación:02-03-2021

Fuente:Alta Hotelería

Autor:Jesús Velasco

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