Viajes de negocio; un nicho que se desvanece

Publicada el:19/02/2021

Fuente:Milenio

Por causa de la pandemia, en 2020 el turismo en general habría perdido más de 1.3 billones de dólares y la Organización Mundial del Turismo (OMT) calcula que recuperar los niveles de 2019 tomará entre 30 y 48 meses, pero para el turismo de negocios el camino podría ser mucho más complicado.



El consenso es que las restricciones de movilidad, ocasionadas por el confinamiento, supusieron un duro golpe para este subsector, pero no el único. Antes de que se desataran los contagios masivos ya se registraban pérdidas, principalmente derivadas del aumento en reuniones híbridas y virtuales, el auge de la industria informal de alojamiento, y algunos cambios en las políticas gubernamentales que en administraciones anteriores estaban orientadas a la promoción de México en el extranjero como destino, sobre todo para eventos.



Frente a este escenario, las diferentes asociaciones de empresarios de turismo v turismo de negocios emprendieron una serie de iniciativas y adaptaciones para contrarrestar en algo las pérdidas. No obstante, todas las fuentes consultadas coinciden en que la industria no volverá a ser la misma.



Cuatro veces más



El turismo de negocios se define, de acuerdo con la OMT, como el "Conjunto de corrientes turísticas cuyo motivo de viaje está vinculado con la realización de actividades laborales y profesionales".



Dentro de este segmento se cuentan tanto a las personas que por las características de su trabajo viajan para desarrollar sus actividades profesionales, como a su variante grupal, que engloba convenciones, congresos, exposiciones, ferias y viajes de incentivos y a la que se le denomina MICE (Meetings, Incentives, Congresses and Exhibitions).



Para dimensionar la importancia que tiene este segmento en el panorama de la industria turística y la economía del país, basta considerar que, según la International Congress and Convention Association (ICCA), tan solo en 2018 dejó una derrama de 25 millones de dólares (mdd), 1.5% del PIB nacional, y que una persona viajera de negocios gasta 53% más que una que lo hace por placer.



De acuerdo con la cadena Business Hotel C itiExpress, 60% (17,000 mdd) de este consumo se concentra solo en hoteles y aerolíneas, y hasta el año pasado, tenía un ritmo de crecimiento que rondaba 12% anual. En términos de generación de empleos, el cálculo es de 890 mil puestos al año, tanto formales como informales.



"Nosotros tuvimos un desplome a nivel nacional de 158 mil mdd a 31 mil mdd", comenta Francisco Cachafeiro, presidente del capítulo mexicano del Meeting Professionals International (MPI), la organización de turismo de eventos más grande a nivel mundial.



"Es una caída muy fuerte para lodos quienes participamos de esta cadena de valor, porque estuvimos parados mucho tiempo. Hoy prácticamente solo hacemos eventos virtuales y nuestra facturación es de apenas de 20% con respecto a los números anteriores", agrega.



Los consultores de STA concuerdan que: "El segundo y el tercer trimestre fueron muy malos, y el resultado fue una caída de 28.7% general al cierre de 2020".



Por su parte, el Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR) informó recientemente que el daño no ha sido parejo: las proyecciones más optimistas indican una caída de -26%, aunque algunos subsegmentos, como el de decoradores de stands, llegaron a resentir pérdidas por hasta -81.7%



Otros factores



Además de las restricciones de movilidad, la industria de turismo de negocios ha tenido que enfrentarse con circunstancias relacionadas principalmente con la situación económica nacional e internacional y con el desarrollo de nuevas tecnologías que aminoran la necesidad de traslado. "Con el cambio de gobierno, la industria ya había bajado su facturación en 20% aproximadamente", aclara Cachafeiro.



Esta baja la explica el presidente de la MPI porque muchos de sus eventos están relacionados con la industria farmacéutica, que vio restringida la compra de sus productos por el Sistema de Salud Público, y por otro lado, la desaparición del CPTM, que ocasionó que el país perdiera visibilidad internacional y devino en una importante disminución de contratos. "Del 100% de las ferias internacionales en las que antes participábamos, hoy asistimos solo a 20%".



"El año pasado todavía se realizaron algunos eventos de manera presencial o híbrida hasta noviembre, porque había algunos contratos que no se podían cancelar y esto ayudó a que la economía se moviera aunque fuera un poco", recuerda Cachafeiro. Pero hoy, muchos sectores que recurrían de manera intensiva al turismo de negocios ya se dieron cuenta de que el modelo virtual les reduce costos de manera significativa, además de que les permite acceder a un mayor número de personas en cada reunión.



"La tecnología ha afectado, porque antes no era un factor que jugara en nuestro sector". Varios de los servicios involucrados en las reuniones de negocios no solían tener un papel importante en el turismo de negocios. Hoy las plataformas digitales, están ganando mercado a servicios como hoteles, alimentos y presentadoras. Los costos son más bajos, a pesar de que los operadores se ven obligados a contratar más mano de obra que para un evento presencial.



2021, negro panorama



"Este año que empieza todavía va a ser más difícil que el pasado", aclara Cachafeiro, "Nuestros meses más importantes son los tres primeros, y en este momento no ha habido condiciones para organizar prácticamente nada". Al respecto, un estudio de percepción del COMIR indica que en un estado óptimo el segmento de turismo de negocios comenzará a operar hasta julio, serán solo seis meses para trabajar, y eso si el programa de vacunación contra covid-19 avanza como está planeado. "La expectativa es que este año facturemos solamente 29 mil mdd", agrega Cachafei ro.



En su reporte, la COMIR espera que las recuperaciones más altas para este año sean para recintos (34.5%), banquetes (30.7%) y audiovisuales (29.1%); mientras que las menores tasas de recuperación serán para hoteles (14.6%) y Meeling Planers (17.1%).



La mayoría de las empresas que sobrevivan a la pandemia lo harán de manera muy precaria, por lo que no se espera que puedan financiar viajes y eventos. "El mercado se está reconfigurando", explican Staropolsky y Eduardo Chaillo, de STA.



"Antes se hacían 90% de las reuniones de manera presencial, y ahora la tendencia es que la presencialidad disminuya y la modalidad sea híbrida o virtual".



¿Cuándo se podrá regresar a los n i veles anteriores?



La respuesta de los consultores es drástica: "Tal vez, nunca". La naturaleza de la industria cambió para siempre, opinan.



A mediano plazo "Si este año vamos a facturar todavía menos que el pasado, en 2022 esperamos tener una recuperación de 50%. A partir de ahí va a ser escalonado. Quiere decir, que para 2028 apenas volvería a los niveles de 2019", afirma Cachafeiro. Para regresar a los niveles antes del 2018, el segmento tendrá que esperar hasta 2030.



"A los niveles que teníamos antes no vamos a llegar", explica Chaillo de STA, "lo cual no necesariamente es algo malo".



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