Enclavado en el corazón de la Sierra del Tigre se encuentra el Pueblo Mágico de Mazamitla, un lugar repleto de historia, tradiciones, magia y ensueño que ofrece increíbles experiencias.
En este pueblo de montaña cuenta con una arquitectura provinciana, exquisita gastronomía, festividades culturales, actividades de aventura y espectaculares paisajes naturales.
Pero lo más importante es que Mazamitla se ha convertido en el lugar ideal para los amantes del ecoturismo, ya que está rodeado de un bosque inmenso, grandes senderos, noches frías, increíbles cascadas y la imponente sierra.
La Parroquia San Cristóbal
Esta joya arquitectónica fue construida en el siglo XX y cuenta con un estilo ecléctico con influencias chinas. Su fachada está compuesta por arcos de medio punto, ventanas coral y un frontón rectangular en el que se incorpora un reloj.
La construcción se conforma por dos torres rectangulares, tres cuerpos con forma de cono y diversas columnas entre las que destacan coloridos vitrales.
La cascada El Salto
Para llegar a la cascada El Salto deberás recorrer el fraccionamiento Los Cazos, se trata de un paseo pintoresco que puede realizarse a pie o por medio de una cabalgata.
El Salto posee una caída de 35 metros de altura y una belleza natural que está rodeada de tranquilidad y de diferentes cabañas en las que podrás relajarte.
Mundo Aventura
Mundo Aventura eleva la adrenalina al máximo, ya que cuenta con sitios ideales para practicar rapel, gotcha, escalar, montar cuatrimotos, caminar sobre puentes colgantes y viajar a grandes velocidades, a través de los circuitos de tirolesa que ahí se erigen.
La riqueza gastronómica de Mazamitla
Entre la gastronomía de este Pueblo Mágico destaca el típico “bote”, birria, borrego al pastor, corundas, gorditas de trigo, frijoles puercos y mole de olla. En cuanto a los postres, podrás probar dulces de calabaza, coco, cajeta, chilacayote, durazno, membrillo y tejocote.
Respecto a las bebidas imperdibles en Mazamitla están los famosos pajaretes, el ponche de chapulín, ciruela o zarzamora, el atole de aguamiel, el mezcal, el pulque y por supuesto, el tequila.










