Por Carlos Velázquez en Veranda
Entre las iniciativas de reformas que aprobaron el miércoles pasado los diputados de Morena y el PT, dos que no podrá frenar el Poder Judicial son las que se hicieron a la Ley Federal de Derechos y a la Ley General de Turismo, para etiquetarle 80% del Derecho de No Residente (DNR) al Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares Olmeca-Maya-Mexica (GAFSAOMM).
La paraestatal que preside el general Agustín Radilla ya tiene 20 unidades de negocio, entre ellas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el Tren Maya, la administración turística de las Islas Marías, los hoteles que acompañarán la ruta del tren y la próxima aerolínea.
El gobierno federal tiene las facultades para asignar esos recursos fiscales, lo que se hará a través de un fideicomiso que alimentará a la paraestatal militar.
La captación del DNR podría superar los ocho mil millones de pesos este año y 80% serán para el tren, que ya tiene garantizado el fondeo para su arranque, y el 20% restante será para el Instituto Nacional de Migración.
Será entonces la “puntilla” para la promoción de la “marca país” y lo que fue un modelo innovador de impulso al turismo mexicano.
También causa inquietud en el sector turístico hasta dónde el GAFSAOMM generará distorsiones económicas en actividades sensibles, como el transporte aéreo y terrestre, y el hospedaje.










