La pesadilla que vivieron los empresarios hoteleros con intereses en la costa de México en 2019 con la aparición del sargazo, un alga marina que desprende un mal olor similar al azufre, y su posterior acumulación por toneladas en las playas paradisíacas de Cancún, Costa Mujeres o Playa del Carmen, amenaza con repetirse este año.
Desde mediados del pasado mes de abril se ha formado un bloque gigante de sargazo en el golfo de México, abarcando una superficie de 8,800 kilómetros y con un peso estimado de 10 millones de toneladas, según las imágenes captadas por la Agencia Espacial Europea en México.
Y tres de los principales afectados podrían ser grupos españoles (Riu, Barceló y Meliá) por su fuerte presencia en el país y por el importante peso que tiene México en sus cuentas de resultados.
Mayor incidencia
La que más hoteles tiene es Riu, con 22 inmuebles, casi tantos como en España (27). El peso de México se sintetiza en tres estadísticas: es el país en el que más factura, en el que más empleados tiene (9 mil) y es el tercer mercado emisor de viajeros a los hoteles de Riu en todo el mundo, por detrás de EE UU y Reino Unido, pero por delante de Alemania y Canadá.
Desde la hotelera confirman que contemplan con detenimiento la red de monitoreo del sargazo de Quintana Roo, el estado donde se concentran los grandes resorts en destinos como Cancún, Costa Mujeres o Playa del Carmen.
Si en la tercera semana de abril solo había seis playas de un total de 100 que se analizan con niveles abundantes o muy abundantes de sargazo, esa cifra escaló a 16 en la primera semana de mayo y seguramente seguirá al alza. “Los principales problemas se dan en el sur, en Playa del Carmen, mientras que Cancún y Costa Mujeres se han visto menos afectadas en otros episodios”, recalcan desde Riu, que tiene seis hoteles en la zona de Playa del Carmen.
En cualquier caso, apuntan que las informaciones que aparecen sobre este fenómeno solo sirven para frenar la demanda. “El turista que quiere viajar lee en redes sociales, se informa en foros y a partir de lo que recopile decide, o no, viajar. Pese a que se intentan poner remedios para evitar que llegue a las playas, como barreras o equipos de limpieza, que te toque es casi una lotería”.
México también es un mercado clave para Barceló, ya que cuenta con 21 hoteles, 9,200 empleados y una inversión de 1,200 millones de euros desde que comenzó a operar en 1985, por lo que considera que la presencia del sargazo “es uno de los mayores desafíos del sector turístico en el Caribe mexicano”.
Para minimizar los efectos negativos de las algas y mantener las playas limpias han coordinado un plan de acción junto a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales que se divide en dos fases. “Con el objetivo de reducir al máximo las molestias a los clientes, los trabajos de limpieza se realizan de noche (de 23 a 9 horas) con tres máquinas especializadas y dos volquetes para trasladar el sargazo al centro de acopio.
A partir de las 9 horas, un equipo de jardineros se encarga de mantener la playa limpia durante el día”. Al igual que Riu, Barceló tiene seis hoteles en Playa del Carmen, la zona más afectada por el sargazo.
Por su parte, Meliá tiene diez hoteles operativos en el país norteamericano y prevé abrir otros tres hoteles en los próximos tres años, (Paradisus Playa Mujeres, ME Guadalajara y Gran Meliá Punta Canuva), lo que servirá para elevar su presencia un 43%. Los tres activos estarán encuadrados dentro del segmento del gran lujo.
En Playa del Carmen cuenta con dos hoteles, de los que uno de ellos (Paradisus La Perla) es solo para adultos y todo incluido.










