Tras la recuperación de la categoría 1 por parte del gobierno mexicano, la industria aérea mexicana requiere la colaboración estrecha entre el gobierno y la industria privada, así como de una política aeronáutica estatal que establezca reglas claras, cuente con una regulación transparente y garantice la inversión en infraestructura y procesos eficientes, de acuerdo con la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA)
ALTA en colaboración con IBS Software publicó el reporte ‘El sector de la aviación mexicana: ¿qué sigue después de recuperar la categoría 1? Desafíos y tendencias’, donde analizan el estado actual de la industria aérea mexicana en un contexto de pospandemia, poscategoría 2, así como de franco crecimiento para sus tres aerolíneas principales: Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris.
Érica Quiroz, directora para América Latina de IBS Software, destacó el resurgimiento de las aerolíneas mexicanas en el período posterior a la pandemia y subrayó el apetito sostenido por el sector de la aviación y el potencial de crecimiento para el país.
José Ricardo Botelho, director ejecutivo de ALTA, considera que México aún posee un significativo potencial de crecimiento sin explotar, especialmente con el aumento de los viajes aéreos globales.
“Dentro de América Latina destaca como líder en volúmenes de pasajeros internacionales, registrando 49.6 millones de pasajeros en 2022. En comparación, los siguientes países con las mayores cantidades de pasajeros internacionales el año pasado, como Brasil, la República Dominicana y Colombia, registraron únicamente 15.4 millones, 15.5 millones y 15.1 millones respectivamente”.
“Es importante destacar que los viajes internacionales representan la mitad del tráfico aéreo total de México y contribuyen con el 22% del tráfico aéreo regional”, indicó.
Para que la industria aérea mexicana pueda consolidar su crecimiento, requiere de colaboración constante y estrecha con el gobierno de manera transexenal.










