A unos días de la devastación que provocó el huracán “Otis”, prestadores de servicios, comerciantes y lancheros que viven del turismo en Puerto Marqués no han recibido ayuda por parte de ninguna autoridad.
“Ahorita lo que más necesitamos son alimentos para los niños, agua y también el suministro de la luz eléctrica”, dijo Gregorio Pérez Paño, un pescador de la zona Puerto Marqués está rumbo a la Zona Diamante, y en estos momentos para llegar a este lugar se tiene que transitar por la carretera de cuota de Metlapil.
De este lado de Acapulco, los restaurantes de las playas Puerto Marqués, Majahua y Micheline quedaron totalmente devastados.
“Aquí el agua y el aire arrasó 300 restaurantes”, afirmó Gregorio.
El hombre aseguró que si tuvieran combustible para las lanchas ellos mismos se meterían al mar para pescar y así darle de comer a la gente de esta zona, por lo que urgió el apoyo del Gobierno.
Pero las afectaciones no sólo ocurrieron en las playas de esta zona de Acapulco, sino también en cientos de viviendas, la mayoría ahora sin techo.
“Se levantó el techo de mi casa, se fue mi televisión, mi colchón”, contó Moisés Padilla, vecino de la colonia Puerto Marqués.
Los afectados ahora están refugiados en un albergue que las autoridades instalaron.
“Nos quedamos sin casa y no sabemos si ahora para reconstruirla el Gobierno nos va ayudar”, agregó Moisés.
En las calles de esta zona la gente tiene que sortear con postes de luz, techos de lámina y árboles que están tirados en las calles.
“Ya se cumplieron varios días desde que azotó ”Otis” a Acapulco y el Gobierno sigue sin venir aquí para darnos ayuda”, señaló el hombre.










