Los Cabos, Baja California Sur, traza su ruta de crecimiento con una estrategia centrada en la expansión de experiencias de lujo para consolidarse como un destino de alta derrama turística. Con la adición de 2 mil 100 habitaciones de hotel, mayormente de concepto boutique o residencial, el destino apunta a alcanzar un total de 21 mil habitaciones en los próximos dos años.
Este ambicioso plan se orienta hacia segmentos de alto poder adquisitivo, especialmente de visitantes estadounidenses y canadienses.
“Se están dando en esa zona de Los Cabos, Punta del Este, desarrollos de alta gama, de híper-lujo, estamos logrando lo que se planeó para el destino, que estuviera muy distribuida la oferta hotelera”, afirmó Mauricio Salicrup, presidente del Consejo de la Asociación de Hoteles de Los Cabos.
La llegada de nuevos desarrollos de híper-lujo, como Park Hyatt, Grand Velas Boutique, St. Regis, y Amán, próximos a inaugurarse, catapultó a este polo turístico para convertirse en un destino con las tarifas promedio de hospedaje más elevadas del país: en la zona del Corredor una noche en promedio cuesta 464 dólares en un mes como julio, mientras que la tarifa promedio del destino asciende a 394 dólares por noche.
A ello se suma la apertura del segundo Four Seasons y el anuncio de un nuevo hotel bajo la marca Grand Hyatt en el Pacífico.
“El crecimiento debe irse dando poco a poco, no estamos buscando que sean mil habitaciones más en un año; nuestra apuesta es a valor no a número, tenemos que cuidar la infraestructura en caminos, agua, electricidad”, explicó Rodrigo Esponda, director general del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos (Fiturca).
Sin embargo, este crecimiento no está exento de desafíos, desde la gestión del déficit de empleo hasta la necesidad de abordar problemas de infraestructura, como el suministro de agua y el aumento de la congestión vehicular.
Con el crecimiento de la infraestructura hotelera se han acentuado problemáticas que no solo afectan a los turistas, sino a los residentes de la zona, que han visto cómo se incrementa el tiempo de traslado debido al aumento de autos en circulación.
Además, otro de los problemas es el abasto de agua que, de acuerdo con Salicrup, es un problema que se está atendiendo.
“Hay una carga vehicular que se nota más, siguen siendo traslados fáciles pero que implican más tiempo, pero hay un plan para que crezca la infraestructura, todos están enfocados en que el crecimiento del destino sea paulatino”, aseguró Esponda.










