El AIFA, uno de los proyectos insignia de la actual administración morenista, y el nuevo Aeropuerto Internacional de Tulum, que se inauguró, cuando el presidente López Obrador celebró cinco años de su gobierno, tienen un problema en común: la falta de conectividad para llegar.
Ambos aeropuertos tienen como objetivo descentralizar las operaciones de los principales complejos con los que compiten directamente: el AICM y el Aeropuerto Internacional de Cancún. Sin embargo, la ausencia de opciones de transporte accesibles dificulta hacerlos atractivos para los pasajeros.
Aunque en ambos casos, al ser administrados por las Fuerzas Armadas, ofrecen una tarifa de uso de aeropuerto (TUA) más asequible en comparación con los aeropuertos gestionados por entidades privadas, esta ventaja se desvanece al considerar el costo del transporte para llegar a ellos.
Por ejemplo, desde el centro de Tulum hasta el aeropuerto, el viaje en taxi tiene un promedio de entre 1,000 y 1,300 pesos. Si se va desde Playa del Carmen, el costo supera los 2 mil pesos.
Hasta diciembre, existía un servicio de transporte gratuito que conectaba el AICM con el AIFA. Sin embargo, a partir del 29 de febrero, comenzó a tener un costo de 125 pesos por viaje. Si se opta por un servicio de transporte a través de aplicaciones como Didi o Uber, saliendo del centro de la Ciudad de México, el costo puede oscilar entre 400 y 600 pesos, además de los gastos por peaje que se deben sumar.
“Si llegar a un aeropuerto te sale más caro que el vuelo mismo, entonces ahí económicamente se quiebra el modelo”, mencionó en entrevista Gerardo Herrera, analista del sector aéreo y catedrático de la Universidad Iberoamericana.
“Si no se resuelven los problemas de accesibilidad para llegar a ambos aeropuertos, mi proyección es que Tulum puede quedar en una promesa no cumplida, parecido a lo que está ocurriendo con el AIFA”, añade.
Aunque, el AIFA se ha posicionado como el principal aeropuerto en términos de volumen de mercancías, luego de que las aerolíneas cargueras tuvieron que trasladar sus operaciones por decreto presidencial, el aeropuerto no ha registrado un incremento significativo en el número de pasajeros.
Hasta el momento, se espera que la entrada en operación del tramo del Tren Suburbano, que conectará el AIFA con Buenavista, reduzca el tiempo de viaje a 40 minutos. No obstante, este proyecto ha experimentado retrasos en varias ocasiones.










