Mexicana de Aviación se encuentra en el centro de una demanda por parte de SAT Aero Holdings, que reclama una cifra superior a los 9 millones de dólares por daños y perjuicios. Esta demanda, que ha estado en los titulares durante las últimas tres semanas, plantea serias interrogantes sobre la capacidad de la aerolínea para hacer frente a sus obligaciones financieras.
Con solo cinco aviones en su flota y sin haber registrado aún utilidades, la aerolínea estatal mexicana enfrenta un escenario desafiante para reunir los fondos necesarios para cumplir con la demanda. Aunque la información financiera de la empresa estatal es limitada, diversos especialistas consultados coinciden en que la obtención de los recursos requeridos podría darse a través del erario público o mediante la adquisición de deuda.
Gerardo Herrera, experto del sector aéreo y académico de la Universidad Iberoamericana, sugiere que es probable que la aerolínea obtenga los fondos necesarios del erario público. Esta opción parece ser la más viable dada la falta de alternativas financieras claras para Mexicana de Aviación.
“¿De dónde podríamos obtener estos recursos? La opción más obvia serían las utilidades, pero lamentablemente, no hay”, dijo Herrera, en entrevista. “Como Mexicana es una empresa bajo la tutela del Ejército, su financiamiento provendrá del gobierno, así es que los fondos para este fin (pagar la deuda) seguramente van a provenir del erario público”, añadió.
La disputa tiene su origen en un acuerdo firmado en 2023, cuando el gobierno mexicano, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional, buscaba revivir el sector aéreo nacional con la creación de Aerolíneas Mexicana. No obstante, y dado que la Sedena “no tenía experiencia en la gestión de una aerolínea comercial”, recurrió a SAT Aero Holdings para proporcionar varios “servicios clave” para Mexicana, incluyendo la adquisición de diez aeronaves y su seguro, la contratación, empleo, capacitación y supervisión de pilotos y tripulación, y la organización de mejoras continuas y mantenimiento de las aeronaves, dice el documento de demanda.
Pero, según alega SAT Aero Holdings, la aerolínea incumplió el acuerdo al no realizar un pago inicial de más de 5.5 millones de dólares, lo que puso en peligro la empresa conjunta valorada en 800 millones de dólares.
“La situación ha llegado a un punto crítico y SAT Aero Holdings ha decidido tomar acciones legales para proteger sus intereses”, alega la compañía en el documento de la demanda, en donde acusa a Mexicana de “incumplimiento de contrato”, “falta de buena fe y trato justo”, así como “interferencia ilícita en las relaciones comerciales”.
Otra alternativa para Mexicana de Aviación sería adquirir deuda para pagar la demanda. Julio Zugasti, experto en aviación de Hogan Lovells, sugiere que el Banjercito podría proporcionar los recursos necesarios en este escenario.










