Rosarito, en la península de Baja California, es una comunidad de artistas: “Somos como una familia, he vivido en diferentes partes, siempre he sido artista, y nunca vi una comunidad igual”, dice la artista Rocío Hoffmann.
Oriunda de Coyoacán, eligió Rosarito para vivir hace varios años: ahora es una de las animadoras de la actividad artística de esa región que se ubica entre Tijuana y Ensenada, a 27 millas de San Diego. “Rosarito es la comunidad de arte más importante del noroeste del país, los artistas vivimos de nuestra venta, de nuestro trabajo”, agrega.
Hoffmann es también una de las impulsoras de la cuarta edición de ArtWalk Rosarito, encuentro que se llevará a cabo el 25 y 26 de mayo próximo en el Centro Estatal de las Artes de Playas de Rosarito.
Este año, el encuentro consta de dos iniciativas principales: una expo-venta, a manera de feria, en la que participan al menos 60 artistas de toda la región fronteriza, así como de Oaxaca, Jalisco, Ciudad de México y Morelos; la otra es la exposición Tierras únicas. Identidades de Baja California, donde se expone la obra, realizada expresamente para la exhibición, por más de 80 artistas de la región.
SITIO PARA CREAR
Surgió después de la crisis económica y de inseguridad de 2008.
Inicialmente se llamó Rosarito ArtFest como propuesta de la comunidad.
Después de la pandemia cambió de formato para migrar de festival a feria.
El encuentro es animado por los artistas, talleres y galerías de la ciudad.
El encuentro busca promover la convivencia y el desarrollo cultural de la zona a través del arte.










