Por Eduardo Ramírez Aguilar, gobernador electo de Chiapas
A partir del próximo 8 de diciembre, iniciará una nueva era del turismo en Chiapas. Tenemos un territorio privilegiado, con climas diversos, rico en naturaleza, cultura, ecosistemas, tradiciones y una historia que nos conecta con el pasado y también con el futuro. Esto parte de nuestra chiapanequidad, y la expresaremos en los próximos años a México y el mundo en materia turística con conciencia ambiental, de la mano con los pueblos originarios, mostrando con orgullo nuestras culturas vivas, que son únicas y milenarias. Todo esto con la firme convicción de que incrementar el número de visitantes y la derrama económica por este concepto sea en beneficio del pueblo.
Lograremos un ambiente de paz y tranquilidad que nos permita aumentar la ocupación hotelera; mejoraremos el número de visitantes y colocaremos nuestras zonas arqueológicas entre las más visitadas de México y el mundo. Para Chiapas, el turismo será un detonador de bienestar para el pueblo, será fuente de orgullo identitario que nos hará consientes del cuidado de nuestras bellezas naturales que no sólo son un espectáculo visual, sino también un vínculo y un compromiso con la madre tierra.
Haremos que quien visite Chiapas se lleve en el corazón una experiencia de vida. Será un contacto auténtico con la naturaleza, con la historia y nuestras culturas milenarias porque lo haremos con humanismo. Recobraremos el sentido y el valor que implica visitar y sentir una tierra como Chiapas, donde la mezcla de culturas, lenguas y sabores promueven el humanismo y la conciencia de una nueva era del pueblo chiapaneco, donde el turismo también es fuente de orgullo e identidad para todas las regiones, porque promoveremos una propuesta que combinará naturaleza, cultura y también un destino de sol y playa.
Nuestras zonas arqueológicas impregnadas de misticismo como Bonampak, Toniná, Izapa, Yaxchilán, Tenam Puente y por supuesto Palenque, que es Patrimonio de la Humanidad, figurarán entre las mejores rutas arqueológicas de México. Consolidaremos la ruta del café chiapaneco que ha sido reconocido por varios años como el mejor del mundo. Y la ruta del cacao, con el que Chiapas tiene una relación milenaria que ha marcado la historia económica y cultural de nuestra región y que hoy se consume por todo el mundo.
Mejoraremos la infraestructura turística en la costa buscando atraer nuevos visitantes que disfruten de nuestras playas para generar empleos y mejores ingresos para los municipios costeros. Es tiempo de que Chiapas apunte a convertirse en un destino atractivo de sol y playa para visitantes nacionales y también locales. Promoveremos la movilidad turística entre las propias regiones del estado para que exista un turismo social en Chiapas, es decir, que el pueblo pueda viajar y conocer cada rincón de nuestro estado. Esto generará integración, identidad y orgullo por cada una de las maravillas naturales y culturales con las que contamos.
El turismo es el puente que conecta nuestras raíces con el presente y el futuro. Chiapas está llamado a ser algo más que un destino, por eso seremos una experiencia transformadora tanto para visitantes como para las comunidades locales que deben beneficiarse de la riqueza natural y cultural con la que contamos.
Haremos que el mundo sepa que Chiapas, es extraordinario por naturaleza.










