Tras enfrentar los estragos de la pandemia, Pizza Hut México ha iniciado una etapa de recuperación, impulsada por un ambicioso plan de expansión y modernización. Las dificultades derivadas de la crisis sanitaria, como la caída de ventas, el limitado flujo de efectivo y los retrasos de hasta 90 días en pagos a proveedores, están quedando atrás a medida que la compañía adapta su negocio a los nuevos hábitos de consumo y fortalece su presencia en el mercado mexicano.
Desde su llegada en 1969, cuando abrió su primer local en Plaza del Sol, Guadalajara, de la mano de Grupo Maseca, Pizza Hut se ha consolidado como la tercera cadena de pizzas en ventas del país, detrás de Domino’s Pizza y Little Caesars. Sin embargo, mantener esta posición no ha sido sencillo. La pandemia puso a prueba su capacidad financiera y operativa, afectando los pagos a proveedores y obligando a la compañía a reajustar sus procesos.
Juan Luis Bueno, director general de Pizza Hut México, atribuye la permanencia de la marca en el mercado a su capacidad de ofrecer conveniencia constante a los consumidores. “Somos una marca que se reinventa; si hemos perdurado tantos años, es porque nos adaptamos continuamente a las nuevas generaciones”, declaró a Expansión.
Entre las innovaciones que destacan en la trayectoria de la cadena, Bueno mencionó la creación de la pizza con orilla de queso, la pan pizza y el hecho de ser pioneros en la venta de pizzas por internet. Sin embargo, en el contexto actual, Pizza Hut enfrenta el desafío de ajustarse a las cambiantes dinámicas de consumo, impulsadas por la era digital y los nuevos hábitos de los clientes.
La búsqueda de nuevos diferenciadores
Bueno dijo que la cadena tiene un plan de reestructura que considera una renovación de su modelo de restaurantes cada año, y cada cinco años, se remodelan las tiendas con más antigüedad, a fin que no vayan perdiendo vigencia frente a las de más reciente apertura.
Pizza Hut ha centrado su estrategia en la digitalización y en el rediseño de sus puntos de venta. Recientemente, la cadena inauguró su tienda más tecnológica en Aguascalientes, una unidad de 140 metros cuadrados equipada con kioscos digitales, áreas de recogida de pedidos (pick-up) y espacios dedicados a repartidores, con servicios como agua y Wi-Fi. Esta tienda simboliza una renovación que busca atraer a una clientela más joven y acostumbrada a la conveniencia digital.
Para el director de Pizza Hut México, esta nueva tienda, con una identidad renovada, marca el inicio de una etapa de transformación que busca posicionar a la cadena como una marca más atractiva y juvenil. La compañía planea inaugurar entre 30 y 40 sucursales en 2025. Para 2026, prevé una segunda fase de expansión, en la que este formato omnicanal se adaptará a unidades de menor tamaño, facilitando su implementación en distintos mercados.
La expansión de Pizza Hut coincide con una tendencia de crecimiento en el segmento de entrega a domicilio y comida para llevar. La consultora Markopoloo estima un crecimiento exponencial de este mercado, impulsado por plataformas digitales de pedidos y un cambio en los estilos de vida urbanos que priorizan la conveniencia y la rapidez.
“A medida que los restaurantes se adaptan para satisfacer estas demandas, es probable que mejoren sus ofertas de menú y aprovechen la tecnología para agilizar los procesos de pedidos”, señala la consultora en un informe reciente.
Respecto a la calidad de los ingredientes, la cadena asegura que sus estudios de mercado respaldan su posición frente a la competencia. “Nuestros quesos, peperonis y otros ingredientes son de mejor calidad que los de otras marcas del sector”.










