La situación para los restaurantes en Culiacán se desarrolla en la incertidumbre. Después de meses de vivir una crisis de inseguridad que ha llevado a emprendedores, grandes cadenas y restaurantes icónicos de la ciudad a cerrar sus puertas de forma temporal y definitiva.
Este 6 de enero, fue la torteria Mr. Leos Restaurant el lugar que bajó las cortinas debido a la compleja situación que se reporta desde septiembre del año pasado, que se suma al cierre definitivo de la sucursal de la cadena IHOP, que se hizo público el pasado 31 de diciembre.
“Con mucha tristeza, hemos de anunciar nuestro cierre temporal, ya que venimos arrastrando un fuerte golpe económico desde la pandemia del Covid-19. Ahora, esta ola de violencia en la ciudad no nos ha permitido mantenernos como debe ser, por tal motivo, hemos decidido, primero, crear una estrategia interna para evitar más pérdidas”, se lee en el mensaje en las redes sociales de la cadena.
El restaurante de corte de carnes Norte 33 también usó sus redes sociales para compartir que el 7 de enero era su último día ofreciendo servicio. “Aunque este ciclo llega a su fin, nos quedamos con la esperanza de que algún día las cosas puedan cambiar, y que la paz regrese a nuestra tierra”, escribieron en su despedida.
No son los únicos afectados. Desde el 9 de septiembre hasta el inicio de año, al menos 28 restaurantes de 500 en la localidad han manifestado sus intenciones de cerrar de forma temporal o definitiva, incluso reubicarse ante los altos costos operativos que representa mantener un local abierto, según datos de la zona norte de la Canirac.
Ante las intenciones de los restauranteros de cerrar ante la crisis de seguridad Laura Guzmán Torróngentegui, vicepresidenta de la zona Norte de la Canirac, reconoce la encrucijada en la que se desarrolla la industria. “Reconfigurar emocionalmente para evaluar cómo entrar con un negocio en una economía golpeada es un gran reto y mucha gente no está dispuesta a hacerlo, y es entendible”, declaró en entrevista.
A la vista de la representante del sector en la entidad, el futuro del sector para mantenerse en pie debe sortear la fracturada economía de las familias, que disponen de menos efectivo para gastar en alimentos preparados ante la pérdida de empleos en la ciudad, además de los cierres nocturnos por la inseguridad y el crecimiento de la oferta en el mercado informal.
En medio de los cambios en la estructura de operación que cafeterías y restaurantes han implementado en estos cerca de cuatro meses desde que se desató la ola de violencia en Culiacán, son los empresarios quienes adaptan sus estrategias para mantenerse en pie, a través de ventas a domicilio u ofreciendo promociones atractivas para sus clientes.
“Las autoridades se encargan de la seguridad y, en lo que ellos resuelven los balazos, nosotros tenemos que ocuparnos de cómo está quedando nuestra economía, ver en qué segmento de mercado vamos a ser exitosos y que valor agregado vamos a ofrecer a los consumidores”, añadió.
Pandemia de inseguridad
Aún con los desafíos y la poca claridad que existe respecto al fin de la crisis en la capital de Sinaloa, Laura Guzmán Torróngentegui se mantiene optimista respecto al crecimiento del sector este año, aunque no compartió sus expectativas de crecimiento ni las cifras respecto al cierre de 2024. “El sector representa el 1.6% del PIB del municipio de Culiacán, queremos seguir manteniendo está importancia en la economía local”, declara.










