Por: Fernando A. Mora
La paralización de la movilidad y las restricciones sanitarias provocadas por la pandemia de COVID-19 en febrero de 2020, pusieron en jaque a la industria turística, evidenciando la vulnerabilidad y la necesidad de replantear estrategias de adaptación y comunicación efectivas, para minimizar los daños a uno de los principales motores de crecimiento económico de nuestro país.
Uno de los puntos clave ante el fenómeno fue corregir mensajes contradictorios y la falta de claridad en los protocolos de seguridad, que generaron confusión y desconfianza entre los viajeros. Un aspecto relevante para cambiar el comportamiento de los turistas fue el concientizar a los viajeros sobre la necesidad de adoptar medidas sanitarias más estrictas, y buscar nuevas opciones de servicios personalizados, que evitaran la alta convivencia o interacción entre los grupos.
La resiliencia del sector y la importancia de repensar las estrategias comunicacionales, llevó a privilegiar la información oportuna y precisa para generar confianza; el sector turístico tuvo que aprender a ser flexible y proactivo frente a situaciones imprevisibles.
La pandemia ha sido un recordatorio de la vulnerabilidad del turismo pero, a su vez, ha sido una oportunidad para reinventarlo, aprovechando las nuevas tecnologías y los cambios en los servicios generando una modificación en el comportamiento de los viajeros.
Sin duda, el turismo del futuro debe ser inclusivo, sostenible y responsable, y las lecciones aprendidas durante la crisis sanitaria deben servir de base para construir una industria más resiliente.
La pandemia debe servir para que la industria adopte estrategias flexibles e incorpore las tecnológicas. En este nuevo escenario, el turismo debe evolucionar hacia un modelo más responsable, sostenible e inclusivo, donde la confianza del viajero sea el eje central de su recuperación.
El autor es maestro en comunicación institucional por la Universidad Panamericana. y presidente de la Fundación Fernando Mora Gómez para la Libertad de Expresión y el Derecho a la Información.










