Québec se consolida cada vez más como un auténtico “hot spot” del nocturismo, o astroturismo.
Ya sea que visites la primera Reserva Internacional de Cielo Oscuro o descubras un punto de colisión de meteorito, aquí podrás encontrar varios pretextos para conectar con el universo entero, desde un pequeño rizoma en el bosque, hasta la última galaxia visible a simple vista.
Con el prestigioso título de la primera Reserva Internacional de Cielo Oscuro del mundo, el Parque Nacional del Mont-Mégantic, a poco menos de 3 horas de Montréal, ofrece una experiencia celestial verdaderamente inmersiva desde su famoso observatorio.
Gracias a la escasa contaminación lumínica de la región en Granit, Haut-Saint-François y Sherbrooke, las condiciones del parque nacional son ideales para observar constelaciones, la Vía Láctea y mucho más.
El Mont-Mégantic también cuenta con un centro de visitantes único, el Astrolab, que ofrece actividades y experiencias de aprendizaje astronómicas interactivas para los visitantes, haciendo la ciencia más accesible para todos.
Certificado en agosto de 2023, el Parque Nacional de Mont-Tremblant se ha convertido en el tercer Parque Internacional de Cielo Oscuro de Canadá, ofreciendo a los visitantes un lugar inigualable para contemplar las estrellas en uno de los entornos naturales más bonitos de Quebec.
A menos de dos horas de Montreal, el compromiso del parque nacional con la protección y preservación de los cielos oscuros de la zona ofrece a los visitantes una oportunidad única para maravillarse con los miles de estrellas que cubren el cielo nocturno, o incluso descubrir la galaxia de Andrómeda, el objeto más distante del cielo visible a simple vista.
A partir del 21 de junio podrás vivir una de esas experiencias únicas de la vida a unas cuatro horas al norte de la ciudad de Québec. Alguna vez llamado “Sonidos y Luces”, esta excursión nocturna de Vacances Essipit, de unas tres horas de duración, te llevará a vivir una aventura inolvidable que incluye la observación de la bioluminiscencia y la escucha de mamíferos marinos con hidrófonos.
Remando en un kayak doble y con apoyo de equipos especializados y un guía profesional, no sólo vivirás una experiencia segura sino absolutamente extraordinaria, gracias a la tranquilidad de las aguas del río.
En el corazón de un cráter formado hace 1.4 millones de años, un ojo de cristal azul forma un lago circular de transparencia absoluta, que te dejará sin palabras. En plena tundra canadiense y acompañado por guías Innuit, podrás descubrir paisajes que parecieran sacados de la luna, en los que podrás, además, acampar, pescar, hacer canotaje o kayak, andar en fatbike o hacer senderismo… Y en la noche…. ¡Prepárate para la posibilidad de admirar las auroras boreales!










