Por Carlos Velázquez en Veranda
El 3 de junio se llevará a cabo la segunda entrega de los Premios Michelin en México, un evento positivo en varios sentidos para la gastronomía del país.
Si las cocinas mexicanas ya tenían un reconocimiento por su creatividad, originalidad y calidad, la guía francesa ha venido a refrendarlo y a seguir posicionando a México entre los grandes destinos gastronómicos.
Daniela Mijares, expresidenta ejecutiva de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac) y hoy responsable de darle seguimiento a la presencia de la guía, ha tenido un papel fundamental en algo que también ha generado polémica.
Hace meses entrevisté a varios chefs de los restaurantes premiados en Los Cabos y algunos estaban en total desacuerdo en las calificaciones.
Incluso alguno que recibió una estrella verde junto con su restaurante ya no está en el mismo porque el reconocimiento gestó diferencias con los propietarios del establecimiento.
La Guía ya es una brújula en las seis entidades donde han hecho revisiones los inspectores franceses para que los sibaritas sepan cuáles sitios son imperdibles.
Será hasta el próximo año cuando se incluyan nuevos destinos y en éste seguirán revisando los restaurantes de Baja California, Los Cabos, Ciudad de México, Oaxaca, Nuevo León y Quintana Roo.
El incremento en el arribo de comensales en la mayoría de los establecimientos de estos destinos es seguramente lo que más aprecian los chefs y los empresarios.
Hoy, personajes como Mich Fridman, la secretaria de la Suburban blindada, quien como titular de Turismo en Yucatán se opuso a pagar el costo de las visitas de los inspectores, está haciendo varias maniobras para que Jalisco, la entidad en donde ahora lleva los temas turísticos, sea revisada el próximo año.










