Desde las costas doradas de Baja California Sur hasta las vibrantes playas de Puerto Vallarta y el Caribe turquesa de Cancún, algunos de los hoteles más exclusivos del país han creado auténticos santuarios gastronómicos frente al mar. Estos clubes de playa no solo ofrecen vistas inigualables y ambientes de ensueño, sino también propuestas culinarias que celebran los sabores locales e internacionales, convirtiendo cada visita en una experiencia sensorial completa.
En Zadún, a Ritz-Carlton Reserve, el plan es dejarse llevar. Su playa es serena, tranquila y perfecta para contemplar —aunque no es nadable, su belleza se disfruta sin prisas. Justo frente al mar se encuentra Equis, un restaurante inspirado en los mapas antiguos donde la “X” marcaba el lugar del tesoro y aquí, ese tesoro se sirve directo al plato. El menú es un festín para los sentidos: Grilled Artichokes con yogurt y queso de oveja, Tuna Tostada con labne y aceite de chile, Bao de langosta al pastor con porkbelly y xec cítrico, y hasta un Totoaba a la parrilla con ensalada verde y salsa cremosa de Chardonnay.
Si lo que se antoja es solo una bebida frente al mar, el Tiki Bar está abierto al público con una carta que lleva el concepto de coctelería tropical a otro nivel. Eso sí: los camastros y cabañas que rodean el área son exclusivos para huéspedes, garantizando privacidad y tranquilidad en todo momento.
Por otro lado, Solaz, a Luxury Collection Resort, Los Cabos tiene una energía distinta más abierta y sociable. Aquí la playa es nadable y el acceso es libre para visitantes, lo que lo convierte en un spot favorito para quienes buscan un plan relajado con sabor a mar. En el centro de todo está el vibrante Baja Beach by Mako, con su emblemático Airstream plateado que funciona como cocina al aire libre. El menú está inspirado en la cocina costera del Pacífico mexicano, con mariscos frescos, ingredientes locales y una ejecución sin pretensiones, pero con mucho sabor. Perfecto para disfrutar bajo el sol, con un cóctel y los pies en la arena.
Ambos hoteles en la península de Baja California se complementan. Uno es un refugio íntimo, perfecto para quienes buscan descanso profundo, cocina refinada y experiencias personalizadas. El otro es libre, vibrante, ideal para compartir con amigos, disfrutar del sol y dejarse llevar por el momento. Dos formas de vivir la playa en Baja, pero con algo en común: cada rincón tiene una historia que vale la pena saborear.

Sabores tailandeses frente al Caribe en Sasi Thai, Cancún
En el corazón del Caribe mexicano, Sasi Thai del JW Marriott Cancun Resort & Spa fusiona la gastronomía tailandesa con el encanto de Cancún. Este restaurante, ambientado en auténticos bungalós, ofrece vistas espectaculares del atardecer y acceso directo a una playa nadable con camas balinesas para mayor privacidad. Su platillo estrella, el Gai Yang Isaan, es un pollo marinado al estilo del noreste de Tailandia, acompañado de arroz glutinoso, raíz de loto y bok choy, ideal para una cena exótica junto al mar.
Atardeceres gourmet en Nosh Sunset Bar, Marriott Puerto Vallarta
Para quienes buscan una experiencia más relajada y sofisticada, Nosh Sunset Bar en el Marriott Puerto Vallarta es el lugar perfecto. Este moderno bar frente al mar ofrece bocadillos de mariscos, cócteles artesanales y un ambiente único con columpios y vistas a la alberca infinita. Al caer la noche, el Raw Bar del segundo piso cobra vida con música en vivo y sabores locales, como la tostada Huanacaxtle con leche de coco y robalo fresco de Nayarit, una delicia que captura la esencia del Pacífico mexicano.
Puerto Vallarta: Sabor y aventura frente al mar en The Westin
En la costa dorada de Puerto Vallarta, la Cebichería de The Westin Resort & Spa ofrece una experiencia playera inigualable. Ubicada en una playa con certificación Blue Flag, los huéspedes pueden disfrutar de actividades como kayak, paddle board y caminatas escénicas, todo incluido bajo reserva.











