La Catedral de Santiago Apóstol, ubicada en el centro de la capital coahuilense, tendrá a partir de agosto próximo un nuevo sistema de iluminación artístico y sostenible que dará realce a esta joya de la arquitectura barroca y neoclásica.
El proyecto, fruto del esfuerzo conjunto entre Iberdrola México, el Gobierno de Coahuila, el municipio de Saltillo, la Diócesis y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), reemplazará el sistema instalado hace más de 40 años por uno de avanzada tecnología que aporta alta eficiencia energética, un diseño innovador y contribuye a la conservación del edificio de gran valor patrimonial y cultural.
Katya Somohano, CEO de Iberdrola México, explicó que el nuevo sistema contará con 135 proyectores LED, que reducirán en un 55% el consumo de energía de la Catedral.
“Esta iniciativa forma parte de México Brilla, nuestro programa de iluminación artística y eficiente de monumentos históricos que tiene como objetivo embellecer el patrimonio cultural del país, fortalecer el turismo y contribuir a la sostenibilidad ambiental, a través de la reducción de la huella de carbono”, explicó Somohano.
La Catedral de Saltillo será el segundo edificio histórico iluminado en el marco del proyecto “México Brilla” que es liderado por la Fundación de la empresa energética, después de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en la capital de Oaxaca.
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“México Brilla es uno de los proyectos que más orgullo nos da porque es justamente llevar algo duradero y sostenible, que va a quedar muchos años, y las generaciones venideras lo van a poder disfrutar”, aseguró Somohano.
Los proyectores se instalarán en la infraestructura de las viejas lámparas y estará a cargo de una empresa especializada que ya ha iluminado monumentos históricos como el Monasterio del Escorial, en España, o las Tumbas del Valle de los Reyes, en Egipto.
La Catedral de Santiago, construida entre 1745 y 1897, se distingue por su imponente fachada de cantera flanqueada por columnas salomónicas, retablos interiores con un púlpito decorado con motivos vegetales y un techo que encierra siglos de historia.
La torre de 81 metros, de estilo neoclásico, es coronada por una cruz de hierro que, según la leyenda, fue colocada por un solo hombre que obtuvo su libertad como recompensa. La torre fue la última parte construida, una vez que el recinto eclesiástico fue nombrado Catedral.










