El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) llamó a los gobiernos a reinvertir los más de 3.3 billones de dólares que ingresan a los países por turismo, de los cuáles 9.6% son de recaudación fiscal, para mejorar infraestructuras clave y generar soluciones para aliviar la presión sobre los destinos más saturados.
“La masificación no es sólo un problema del turismo. En muchos casos, las verdaderas causas son la falta de inversión, una mala planificación y decisiones fragmentadas. Estos desafíos impactan tanto a residentes como a visitantes y exigen soluciones conjuntas”.
El WTTC lanzó un nuevo informe en el que propone una gestión más equilibrada del turismo en los destinos más populares a nivel global.
El documento, Gestión de la Masificación en los Destinos, Un llamado de Acción, señala que no hay soluciones simples e inmediatas para el turismo masivo, sin embargo, propone un trabajo conjunto con gobiernos, líderes locales y empresas en bienestar de las comunidades.
El organismo enfatizó que el sector de viajes y turismo representa 10% del PIB mundial y uno de cada diez empleos. Y en la próxima década, generará uno de cada tres nuevos puestos de trabajo por lo que bien gestionado, dicho crecimiento impulsará el desarrollo y la protección ambiental.
De acuerdo con el documento, propone seis pasos para lograr una mejor gestión del turismo como reunir a los actores clave en grupos de trabajo con poder real, tener un plan con una visión común y una estrategia clara para el destino. Basarse en datos y entender bien el problema. Así como mantenerse alerta y monitorear las condiciones y actuar antes de que sea tarde. Realizar inversiones inteligentes y dar voz a los residentes y mostrarles cómo se benefician del turismo.
SOLUCIONES
El organismo señala que cada vez más destinos imponen tasas turísticas, pero estas medidas no siempre solucionan el problema y pueden poner en riesgo empleos e ingresos.
Por ejemplo, el informe detalla que, si once grandes ciudades europeas limitaran los visitantes, podrían perderse 245 millones de dólares en PIB y casi tres millones de empleos en sólo tres años.
Indicó que ciudades como Barcelona, Flandes, Dubrovnik, e Islandia ya están actuando en consecuencia con modelos de colaboración público-privado, situar las necesidades de la comunidad en el centro de la estrategia turística, diálogo con residentes y reinvertir los ingresos turísticos en la protección del entorno.










