Hoteleros y prestadores de servicios turísticos de Acapulco, Guerrero, se preparan para las vacaciones de verano en medio de la difícil situación por las afectaciones en los últimos años de fenómenos naturales, pero con esperanza de que las cosas mejoren.
Trabajadores de la playa Revolcadero, una de las zonas más afectadas por los huracanes Otis, John y el más reciente Erick, que tocó tierra en estas costas en junio, y por el fenómeno mar de fondo, tienen el ánimo muy bajo pues han perdido restaurantes, negocios y hasta la playa.
En este lugar, el acceso principal a la playa está destruido desde hace poco menos de dos años, tras el paso del huracán John. En el lugar quedaron destruidos 18 restaurantes y más de 180 locales, entre misceláneas, tiendas de ventas de artículos de playa, artesanías y demás productos.
Julián Godoy es un restaurantero que tiene su negocio en esta playa desde hace 50 años y asegura que nunca había vivido una situación como esta. Además, denunció el abandono de las autoridades, por lo que están desesperados por saber qué pasará con ellos, sus negocios y hasta cuándo volverán a tener listo el lugar para los turistas.
Reconoce que no se ha ido de esa zona a pesar de la destrucción, ya que “no saben hacer otra cosa, más que trabajar en la playa”, atender a los clientes, vivir del turismo y estar cerca del mar.










