Aunque la tecnología diseña los platillos, cocineros humanos los prepararán y ajustarán.
El llamado “restaurante del futuro” abrirá sus puertas en septiembre en el centro de Dubái, muy cerca del edificio más alto del mundo Burj Khalifa.
Toda la producción estará a cargo del chef Aiman, un modelo de lenguaje masivo culinario (LLM), se encargará de crear desde el menú y el servicio, hasta el ambiente.










