Las compañías aéreas Delta y Aeroméxico se pronunciaron en contra de poner fin a su acuerdo antimonopolio, tal como propuso el Departamento de Transporte estadounidense, y pidieron una prórroga para hacerlo, si fuera necesario.
En un documento presentado a las autoridades, ambas empresas solicitaron que se amplíe el plazo hasta el 28 de marzo del año que viene, cuando finaliza la “temporada de invierno” del sector, frente a la fecha límite actual del 25 de octubre.
Vale recordar que apenas el mes pasado, el Departamento de Transporte de Estados Unidos dio a conocer su plan sobre retirar la inmunidad antimonopolio a la empresa conjunta de Delta Air Lines y Aeroméxico, la compañía mexicana, para abordarlos problemas de competencia en el mercado.
De igual manera, el gobierno estadounidense emitió una serie de medidas contra México por la decisión del gobierno mexicano de rescindir algunas franjas horarias de vuelo para las aerolíneas de Estados Unidos y obligó a las aerolíneas de carga estadounidenses a reubicar sus operaciones en la Ciudad de México.
Ante dicha resolución, el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, apuntó en ese entonces que el departamento podría rechazar las solicitudes de vuelos de México si el gobierno no aborda las preocupaciones de Estados Unidos sobre las decisiones tomadas en 2022 y 2023.
“México ha alterado significativamente el campo de juego para las aerolíneas, reduciendo la competencia y permitiendo que competidores predominantes obtengan una ventaja injusta en el mercado entre Estados Unidos-México”, señaló el departamento.
“Las acciones de México perjudican a las aerolíneas que buscan ingresar al mercado, a las aerolíneas competidoras existentes, a los consumidores de viajes aéreos y productos que dependen de los envíos de carga aérea urgentes que se comercializan entre ambos países, y a otros actores de la economía estadounidense”, refieren las autoridades estadounidenses.
Por su parte, Delta y Aeroméxico señalan que la eliminación de la alianza causaría una reducción significativa en los vuelos entre ambos países, lo que afectaría al turismo. Estiman que alrededor de 90 mil turistas mexicanos dejarían de viajar a Estados Unidos, generando una pérdida anual de aproximadamente 200 millones de dólares en gastos turísticos.
De igual manera, la pérdida de vuelos y actividad económica disminuiría el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos en más de 310 millones de dólares. Esto se atribuye a la reducción del gasto en turismo, la actividad económica y la pérdida de empleos.
Las aerolíneas defienden que su empresa conjunta es una entidad principalmente estadounidense, formada por una aerolínea de ese país y una mexicana con participación significativa de capital estadounidense.
Destacan que 60 % de los boletos vendidos son para pasajeros que viajan desde Estados Unidos, por lo que los beneficios son mayormente para consumidores estadounidenses.
Contrario a lo señalado por el DOT, las aerolíneas indican que no fueron favorecidas por las políticas mexicanas para reducir operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).










