Nieve, hielo y experiencias que despiertan tus sentidos
La nieve y el hielo son dos de los protagonistas del invierno en Canadá. Ambos propician experiencias que te sacarán de tu zona de confort y te llenarán de esa satisfacción especial que aparece cuando haces algo por primera vez.
¿Por dónde empezar?
Patinar sobre hielo es una forma increíble de hacerlo. Si viajas hacia el oeste de Canadá, en Alberta, Lake Louise se convierte en una pista natural impresionante donde patinar sobre el lago congelado, rodeado de imponentes montañas y un paisaje cubierto de nieve, es una experiencia que parece sacada de un cuento. Frente a la pista está el Fairmont Château Lake Louise, un hotel histórico donde puedes hospedarte y salir directo al hielo cada mañana.
Al otro extremo en el este, la Ciudad de Quebec, presume Place D’Youville con una pista iluminada que crea un ambiente encantador, a sólo unos pasos de sus murallas históricas y edificios patrimoniales.
En Toronto, Ontario, la pista de Nathan Phillips Square te recibe en pleno centro urbano, con su famoso letrero resplandeciente que se ha convertido en un ícono de la ciudad. En Ottawa, el Rideau Canal Skateway ofrece casi ocho kilómetros sobre hielo natural, la pista al aire libre más grande del mundo, donde locales y visitantes se unen en una verdadera fiesta sobre patines.
Si prefieres explorar el invierno en dos ruedas, las fat bikes (bicicletas con llantas anchas) te ofrecen una aventura diferente y emocionante. En Alberta, Banff cuenta con varias tiendas que facilitan el alquiler y ofrecen experiencias guiadas, como Snowtips-Bactrax, Banff Cycle + Sport, Black Diamond Rentals y Chateau Mountain Sports. Dentro de la misma provincia, en Lake Louise Village, Wilson Mountain Sports te preparará para tu próxima aventura, rodeado de montañas y paisajes nevados.
En Quebec, el Parque Nacional La Mauricie es tan grande como la Isla de Montreal y cuenta con más de 150 lagos y bosques frondosos para pedalear entre paisajes nevados. En las Laurentidas, Mont-Tremblant te espera con 754 hectáreas, rodeado de cabañas y naturaleza para rodar. Mientras que en Ontario, puedes descubrir nuevos senderos al norte de Toronto, como los 6.5 kilómetros del sistema Black Trail en Albion Hills ConservationArea o en Blue Mountain, un resort al aire libre con rutas para todos los niveles.
Si buscas un ritmo más tranquilo, caminar con raquetas de nieve es la manera ideal de conectar con el paisaje y encontrar paz en medio de la naturaleza. El Parque Nacional Kootenay, en la Columbia Británica, fundado en 1920 para facilitar la construcción de una carretera a través de las Montañas Rocallosas, te invita a explorar montañas imponentes a través de sus senderos.
En Quebec, el Parc National de la Jacques-Cartier te recibe con un valle glaciar impresionante y 670 kilómetros cuadrados de bosque. Ahí podrás recorrer una red de 13 senderos para raquetas (casi 100 kilómetros en total) entre montañas, miradores y ríos congelados. El parque también tiene estaciones climatizadas y un Discovery and Visitors’ Centre, donde puedes hacer una pausa, entrar en calor y seguir la aventura sin prisa. Para cerrar con una experiencia inolvidable, el Hôtel de Glace en la Ciudad de Quebec, es un must.
Construido completamente de nieve y hielo, este hotel abre sus puertas cada invierno, desde enero hasta mediados de marzo, y es el único de su tipo en toda Norteamérica. Es un espectáculo fascinante por sí mismo; recorrer sus pasillos, admirar esculturas congeladas y disfrutar de un delicioso trago en su bar es la forma ideal de cerrar un día lleno de aventuras.










