Por: Luis Payró.
En la hotelería contemporánea, la iluminación dejó de ser un elemento meramente funcional para convertirse en un factor estratégico que impacta directamente en la experiencia del huésped, la percepción de marca, el confort visual, el consumo energético y los costos de mantenimiento.
Sin embargo, en muchos proyectos —incluso en hoteles de alto nivel— se repiten errores de iluminación que afectan negativamente la operación diaria y la satisfacción del cliente. Estos errores suelen originarse en decisiones tomadas en etapas tempranas del diseño, muchas veces sin una asesoría especializada en iluminación hotelera.
Este artículo analiza los errores más frecuentes en la iluminación de habitaciones y pasillos, así como los cuidados clave que deben considerarse para evitarlos.
- Iluminación homogénea y plana: el error más común
El problema
Uno de los errores más repetidos es diseñar habitaciones y pasillos con una iluminación uniforme y sin jerarquía, donde todo se ilumina por igual, generalmente con plafones centrales o luminarias empotradas genéricas.
Esto genera:
Espacios visualmente planos y sin carácter
Falta de atmósfera
Sensación de espacio poco acogedor
Mayor fatiga visual
La solución
La iluminación hotelera debe pensarse en capas:
– Iluminación general: para orientación y seguridad
– Iluminación de acento: para destacar arquitectura, texturas o arte
– Iluminación funcional: lectura, trabajo, tocador
– Iluminación ambiental: para generar confort y calidez
En habitaciones, cada actividad del huésped debe tener su propia solución lumínica. En pasillos, la iluminación debe acompañar el recorrido, no aplastarlo.
- Deslumbramiento: enemigo silencioso del confort
El problema
El uso de luminarias mal seleccionadas o mal ubicadas provoca deslumbramientos directos o indirectos:
– Downlights visibles desde la cama
– Apliques mal orientados
– Luminarias sin control de deslumbramiento (UGR)
– Esto genera incomodidad, estrés visual y una percepción de mala calidad, incluso si el hotel es nuevo.
La solución
-Seleccionar luminarias con ópticas adecuadas
-Controlar ángulos de apertura
-Usar difusores, rejillas o sistemas antideslumbrantes
-Verificar líneas de visión desde la cama, sillones y circulación
-Un buen diseño de iluminación debe sentirse, no imponerse.
- Temperatura de color incorrecta
El problema
Mezclar temperaturas de color sin criterio o usar luz excesivamente fría en áreas de descanso es un error muy común.
Consecuencias:
-Habitaciones poco acogedoras
-Sensación de estar en un hospital u oficina
-Incomodidad emocional para el huésped
La solución
-Habitaciones: 2700K – 3000K (luz cálida)
-Pasillos: 3000K con control de intensidad
-Evitar mezclar luz fría y cálida en un mismo espacio
-La coherencia cromática refuerza la identidad del hotel y mejora la experiencia sensorial.
- Iluminación insuficiente o excesiva
El problema
-Algunos proyectos pecan de austeridad extrema y otros de sobre iluminación.
-Falta de luz en áreas funcionales (lectura, tocador)
-Exceso de luz en pasillos, generando incomodidad y mayor consumo
La solución
-Diseñar con base en niveles de iluminación recomendados (lux)
-Entender los usos reales del espacio
-Implementar dimmers y escenas de iluminación
-La flexibilidad es clave: el huésped debe poder adaptar la luz a su momento.
- Pasillos tratados como espacios secundarios
El problema
Los pasillos suelen iluminarse de manera genérica, sin intención estética:
-Filas interminables de downlights
-Falta de ritmo visual
-Sensación de túnel o espacio frío
La solución
Los pasillos son parte de la experiencia narrativa del hotel:
-Usar iluminación indirecta
-Crear ritmos con luz y sombra
-Integrar iluminación arquitectónica o decorativa
-Considerar el color y textura de muros y alfombras
-Un pasillo bien iluminado puede comunicar lujo, calma o sofisticación sin una sola palabra.
- No considerar el mantenimiento desde el diseño
El problema
Elegir luminarias difíciles de limpiar, con refacciones especiales o de baja durabilidad impacta directamente en la operación:
-Costos elevados
-Habitaciones fuera de servicio
-Iluminación inconsistente con el tiempo
La solución
-Priorizar luminarias de alta calidad
-Verificar disponibilidad de refacciones
-Diseñar accesos sencillos para mantenimiento
-Pensar en el ciclo de vida, no solo en la estética inicial
- Ignorar el control y la automatización
El problema
La ausencia de controles inteligentes provoca:
-Desperdicio energético
-Falta de personalización
-Operación ineficiente
La solución
Sistemas de control por escenas
-Sensores de presencia en pasillos
-Integración con sistemas de gestión hotelera (BMS)
-Interfaces intuitivas para el huésped
-La tecnología bien implementada es invisible, pero altamente efectiva.
Conclusión
La iluminación debe de ser vista como una inversión estratégica. Un proyecto hotelero exitoso entiende que la iluminación:
-Construye atmósferas
-Comunica marca
-Afecta el descanso del huésped
-Impacta directamente en costos operativos
Evitar estos errores no requiere necesariamente mayor presupuesto, sino mejor planeación, asesoría especializada y una visión integral del diseño.
En hotelería, la luz no solo ilumina espacios: define experiencias.










