Por Ricardo Contreras Reyes en Pase de Abordar /
Una manifestación ciudadana de diversas organizaciones sociales levantó la voz contra la presencia del turismo internacional que arribará al país a disfrutar los partidos de fútbol de la Copa Mundial FIFA 2026, el próximo mes de junio.
Curiosa manifestación “turismofóbica” que acusa sin cortapisas a los visitantes extranjeros, principalmente gringos, de encarecer el costo de las viviendas y afectar el comercio local.
Paradojas de la vida, porque mientras los vecinos repudian el turismo, los gobiernos compiten por atraer visitantes y generar derrama económica de la “industria sin chimeneas”.
El mismo fenómeno ocurrió en el verano de 2024 en la ciudad de Barcelona, España, cuando un grupo de residentes agredió a turistas extranjeros con pistolas de agua y –literal– los corrieron a sus países. El motivo: la llegada masiva de extranjeros incrementaba el costo de la vivienda para la comunidad.
El viernes pasado, miembros del Frente Antigentrificación pidieron al gobierno de Clara Bragada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, una declaratoria en contra de lo que han denominado “turistificación” a causa de la Copa Mundial de Fútbol 2026.
Aseguran que la “turistificación” transformará la imagen urbana y social de la capital del país, le dará prioridad a los turistas extranjeros y desplazará a los residentes locales porque habrá aumento de precios y algunas viviendas se adaptarán en alojamientos turísticos a través de las plataformas de AIRBNB
Con pancartas que rezaban: “Gringo Go Home”, los quejosos aseguran que los comercios tradicionales como las loncherías, fonditas, torterías, entre otras, serán reemplazados por negocios para turistas, “diluyendo la identidad cultural original de la zona”.










