Los hubs de Dubai, Doha y Abu Dhabi, nodos de conexión aérea vitales para el turismo global por su capacidad para enlazar continentes y acortar distancias, proyectaban alcanzar récords de pasajeros en 2026 tras registrar crecimientos de entre el 3% y el 12,8% el año pasado. No obstante, estas expectativas se han visto seriamente dañadas por la escalada bélica en Oriente Medio, un conflicto que el pasado 28 de febrero obligó al cierre de buena parte del espacio aéreo del Golfo Pérsico y ha disparado el precio del petróleo debido al cierre del estrecho de Ormuz.
Donald Trump intentó calmar los mercados este lunes mediante declaraciones públicas en las que prometió que el conflicto “se acabará pronto”; sin embargo, sus mensajes contradictorios dejaron más preguntas que respuestas sobre el fin de la guerra.
De momento, el conflicto está causando un serio quebranto operativo para los tres aeropuertos más importantes del Golfo Pérsico, que lograron cifras récord de pasajeros en 2025 impulsados por la expansión de sus aerolíneas y el aumento en las llegadas de turistas internacionales, especialmente en Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
La situación actual de estos tres aeropuertos es de casi parálisis total. Solo se están realizando aperturas parciales de manera temporal para permitir vuelos de repatriación de viajeros que quedaron atrapados en Emiratos Árabes Unidos y Qatar al comenzar las hostilidades el pasado 28 de febrero. Estas aperturas están sujetas a la evolución del conflicto, ya que continúan llegando drones y misiles desde Irán.










