Morelos mantiene su título como el destino predilecto para el turismo de romance en México. Con una infraestructura que alberga más de cinco mil bodas al año, este segmento es uno de los pilares económicos más robustos para la entidad, generando una derrama económica superior a los mil 300 millones de pesos anuales.
Ante este panorama, la Secretaría de Turismo de Morelos realizó un foro con los integrantes de la cadena de valor, desde planeadores de bodas hasta dueños de recintos, para alinear esfuerzos bajo el nuevo Plan Maestro de Desarrollo Turístico.
Morelos: El jardín de México para el mundo
El secretario de Turismo, Daniel Altafi Valladares, informó que la entidad recibe anualmente a más de un millón de personas atraídas exclusivamente por eventos de romance. Esta afluencia no solo beneficia a los salones de eventos, sino que activa a toda una cadena profesional que incluye hoteles, banquetes, floristas, fotógrafos y transporte.
“Tenemos que unificarnos y definir cómo queremos vender mejor a Morelos. Es una industria sólida, con una cadena de valor profesional y con gran capacidad de crecimiento”, expresó el funcionario.
Ventajas competitivas y nuevos mercados
Uno de los puntos discutidos en el foro fue la cercanía con la Ciudad de México, lo cual representa una ventaja logística inigualable. La conectividad permite que parejas y sus invitados se trasladen fácilmente hacia las haciendas, jardines y espacios especializados que ofrece Morelos.
Para mantener la competitividad frente a otros destinos, el Gobierno de Morelos y el sector privado acordaron trabajar en tres áreas:
- Innovación en promoción: Digitalizar y modernizar la forma en que se comercializan los recintos morelenses en mercados internacionales.
- Capacitación especializada: Elevar los estándares de servicio para garantizar que cada evento cumpla con expectativas de clase mundial.
- Agenda común: Crear un calendario de promoción coordinado que maximize los resultados y la visibilidad del destino en ferias turísticas.
Con este ejercicio participativo, el estado busca no solo mantener el volumen de eventos actuales, sino atraer bodas de mayor alcance y derrama económica.










