Como un ave Fénix, el Baby´O resurgió de sus cenizas para seguir con la mejor fiesta que se puede disfrutar en el puerto guerrerense. tal y como se vivió durante la celebración de reapertura, en la que frases como ¡qué bueno es estar en casa!, ¡Ya urgía!. ¡Felicidades! ¡Se les extrañó!, se escucharon entre los asistentes.
Tras tener sus puertas cerradas por 32 meses y después de un accidente, la disco consentida de Acapulco regresa con la esencia de siempre. “No hubo ningún cambio en el lugar”, compartió Rafael Villafañe. socio del espacio, quien junto con todo su equipo estuvieron emocionados por la reapertura.
“La preparación para reabrir el lugar, sencillamente fue la reparación de lo dañado, y lo que no tenía arreglo se instaló nuevo, por ejemplo, las luces. instalación eléctrica y de audio, ductos de aire acondicionado, alfombras, tapiz, etcétera. Una vez que quedaron esas cosas, se abrió”, dijo Rafael.
La magia que caracteriza al Baby´O se hizo presente con su música, una fusión entre éxitos del pasado y actuales, sus drínks, pero, sobre todo, ese ambiente que ha conquistado a generaciones de mexicanos y turistas.
“Lo que significa la apertura para nosotros, el personal y para Acapulco. en general, es la fuente de trabajo para muchas familias, el flujo de más turismo hacia el puerto a causa de la reapertura, y el gusto de ver regresar a un lugar tan icónico, que desde hace décadas se ha considerado como sinónimo del mismo Acapulco”. concluyó Villafañe.










