Para este año, la zona sureste del país anticipa una inversión de aproximadamente 450 millones de dólares en proyectos inmobiliarios de vocación turística.
Ignacio Lacunza, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), detalló que si bien la inversión prevista abarca desde proyectos de hotelería, vivienda e inmuebles de esparcimiento -como campos de golf-, el principal mercado que atenderán será el turístico de alta gama.
“Principalmente son turísticos, son condominios verticales y muchos de ellos en el esquema de rentas. Hay campos de golf, clústeres residenciales de vivienda de súper lujo, principalmente de perfil turístico”, detalló el presidente de AMPI en conferencia.
Por otra parte, explicó que proyectos como el Tren Maya ya ha dado un fuerte dinamismo a la región, pero es necesario crear mecanismos que blinden contra la especulación inmobiliaria.
Por ello, urgió a que se regule al sector inmobiliario para evitar despojos de tierra. Actualmente, la ley inmobiliaria está vigente en 21 estados del País.
Lacunza Magaña consideró que México tiene potencial turístico no sólo en el sureste, donde ya se concentra la inversión pública, por lo que se debe ir de la mano del sector privado para detonar destinos con alto potencial como en el Pacífico, la Riviera de Nayarit, Mazatlán, entre otros.
Sin embargo, para concretar tanto las oportunidades en el sector turístico por el flujo de visitantes y la llegada de empresas por el nearshoring es necesario contar con certeza jurídica.
“Necesitamos ir de la mano. Insisto en esta fórmula entre Gobierno e Iniciativa Privada, para dar certeza jurídica”, explicó el representante empresarial.










