CONTENIDOS DEL DÍA

-

Artículos

Algunos de los principales problemas a los que se enfrenta el sector turístico

Por el Dr. Peter Tarlow en “Tourism Tidbits” Enero de 2024

Deseando a todos un seguro, saludable y próspero 2024

Ahora que han pasado las fiestas de diciembre y que 2023 ha llegado a su fin, los profesionales del turismo deben volver a un mundo de trabajo y nuevos retos.  El año 2023 no ha sido fácil.  Podríamos llamarlo un año de montaña rusa, desde la recuperación de Covid hasta las guerras en Europa y Oriente Medio no ha sido un año fácil. Desde los problemas sanitarios a los económicos, pasando por los de malestar social y, con demasiada frecuencia, un servicio al cliente deficiente, los responsables del turismo se enfrentan a multitud de problemas.  Algunos de ellos están bajo el control del sector turístico.  Otros problemas no están bajo el control directo de la industria, pero hay que tener en cuenta sus consecuencias.  A continuación se resumen algunos de los problemas a los que tendrán que hacer frente los responsables de turismo durante 2024.

-Problemas de seguridad.   El auge de los grupos terroristas radicales y los retos que plantean las fronteras no controladas constituyen una gran amenaza para el turismo.  El sector turístico no sólo es sensible a la seguridad, sino que las grandes perturbaciones suelen tener una vida más larga que el ciclo de noticias en general.  El presente año planteará a los especialistas en seguridad turística numerosos retos.  Entre ellos se encuentran:

 a.    El terrorismo no ha disminuido, sino que ha mutado.  El terrorismo de célula única o de lobo solitario aumentará su amenaza para la industria turística y será más difícil que nunca de detectar.

b.    Los terroristas se han vuelto expertos en redes sociales.  El terrorismo ya no consiste únicamente en actos de violencia, sino que los terroristas han aprendido a crear una violencia centrada en los medios de comunicación.   Esto significa que los terroristas han aprendido a adaptar los medios de comunicación a sus propias necesidades.

c.    Los ciberdelitos seguirán acechando al sector turístico.  Los delitos cibernéticos, que antes eran relativamente raros en el turismo, se han convertido en un problema importante en el mundo del turismo.  El hecho de que las tarjetas de crédito puedan ser robadas y utilizadas sin permiso significa que tanto los funcionarios de seguridad pública como los privados deben estar cada vez más atentos a esta nueva amenaza. Muchas zonas turísticas han adoptado políticas sin efectivo y si ahora los viajeros temen utilizar sus tarjetas de crédito o temen el robo de identidad, entonces el sistema se pone en peligro.

d.    Los ciberataques a grandes empresas y los problemas de privacidad pueden convertirse en la norma.  Hasta hace poco, la idea de una ciberguerra parecía más ciencia ficción que realidad.  Ahora grandes corporaciones como cadenas hoteleras y aerolíneas pueden ser vulnerables a ataques. Un ciberataque a los ordenadores de las compañías aéreas sería más devastador que los atentados del 11 de septiembre y podría paralizar por completo las líneas aéreas. El hecho de que las aerolíneas dispongan ahora de Wi-Fi durante el vuelo es a la vez una comodidad y una amenaza.

Las Fuerzas de Vigilancia del Turismo (TOPP) de todo el mundo serán más necesarias que nunca. Actualmente, en gran parte del mundo y especialmente en Estados Unidos, los departamentos de policía se enfrentan a un público cada vez más hostil. Las unidades TOPP pueden contribuir en gran medida a cambiar la imagen de la policía y esta reacción positiva puede ayudar en todos los aspectos de la aplicación de la ley. Si el personal de seguridad puede convencer a los vendedores de la importancia de las unidades TOPP, entonces estas fuerzas pueden ayudar a hacer mella en los delitos internacionales contra los turistas. Sin embargo, si estas fuerzas siguen careciendo de financiación suficiente, pueden surgir problemas adicionales.  La policía turística deberá contar con subespecialidades que abarquen desde el fraude hasta los delitos informáticos, desde los pequeños hurtos hasta el terrorismo, desde el terrorismo hasta el control de multitudes.  La clave estará en que el turismo ya no podrá permitirse contar con proveedores de servicios jurídicos y de seguridad generalistas, sino que necesitará especialistas en múltiples áreas.

-Cuestiones económicas. 

1.          El coste del crédito.  Dado que gran parte de las compras de artículos fungibles de la clase media dependen del crédito, es esencial seguir las tendencias del crédito.  Si los tipos de interés suben, las compras de la clase media se encarecen.  En algunos lugares existe ahora la amenaza de la deflación.  La deflación tiende a animar a la gente a esperar precios más bajos y los ciclos deflacionistas pueden convertirse en profecías autocumplidas.

2.          Como en años anteriores, la clase media seguirá siendo el corazón de la industria turística.  La clase media debe vivir con algún tipo de presupuesto.  Eso significa que si se produce una subida importante de los impuestos o de otros servicios necesarios, la clase media puede tender a contenerse en lo que considera artículos de lujo.  Por otra parte, durante los periodos de deflación, la clase media suele esperar precios más baratos y crea una pesadilla para el vendedor.  El turismo es muy sensible a la incertidumbre económica y cuanto más turbulenta es la economía, más preciso debe ser el marketing.

3.   El Año Nuevo puede traer muchas ondulaciones en los sectores financieros y estos altibajos repercutirán en el turismo.  Cuando los mercados bursátiles tienden a subir, muchas personas se sienten más ricas y están más dispuestas a gastar dinero.  Lo contrario ocurre con un mercado a la baja.  Obsérvese que el impacto psicológico macroeconómico no está relacionado con la riqueza personal de un individuo.  Los miembros de la clase media tienden a gastar dinero influidos por las macrotendencias más que por las microtendencias.

-Servicio al cliente.   El público viajero está aprendiendo a exigir más y busca alternativas a los negocios que ofrecen un mal servicio al cliente.   El año pasado se registraron nuevos mínimos en muchas áreas del servicio al cliente dentro del sector de los viajes.  Aunque las aerolíneas siguen a la cabeza en este sentido, otros sectores del turismo deben reconsiderar la calidad del servicio que prestan.  Una de las principales quejas de los viajeros es que se cobre por servicios mínimos.  Los hoteles que cobran por el agua o Internet no están ganando nuevos amigos.  La política constante de “cobramos por todo” de muchos proveedores de servicios turísticos ha creado entre muchos la sensación de que el sector de la hostelería es más hostil que hospitalario.

Construlita Proyectos

Construlita Proyectos

-

Related posts
Artículos

Cómo el "nearshoring" turístico está redefiniendo la inversión hotelera en México

El fenómeno del nearshoring no solo está transformando la manufactura, sino que este lunes se…
Read more
Artículos

Por el estómago se gana al cliente: el 56% ya prioriza las experiencias gastronómicas

La cocina transforma un viaje estándar en algo inolvidable. Madrid, en el top 10 europeo Más…
Read more
Artículos

México lidera el boom de las cocinas fantasma: El nuevo rostro invisible del delivery

Las dark kitchens se multiplican a ritmo acelerado en México, impulsadas por plataformas digitales…
Read more

Intégrate a la comunidad del sector de la Hospitalidad.
Suscríbete a nuestro boletín de noticias aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *