Caminar por los pasillos del Sanborns de los Azulejos es como un viaje al pasado. La tienda, que también incluye un restaurante en la famosa Casa de los Azulejos, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, mantiene su estructura original, un edificio con más de 300 años de antigüedad decorado con talavera azul. La experiencia de este lugar, que une historia y tradición, evoca nostalgia en muchos clientes, en su mayoría de la generación Baby Boomer. Sin embargo, este encanto parece haberse quedado atrapado en el tiempo y ha perdido relevancia para las nuevas generaciones.
En México, Sanborns y cadenas similares han sido puntos de referencia de la cultura de cafeterías y restaurantes tradicionales, principalmente para la generación de los Baby Boomers y, en menor medida, para los Gen X y Millennials. Aun así, en un contexto de cambios en los hábitos de consumo y la creciente competencia de cafeterías y restaurantes modernos, estas marcas han visto un declive en su popularidad, lo que ha impactado sus ingresos y, en algunos casos, ha llevado al cierre de unidades.
La nostalgia como estrategia de mercado
La cadena Sanborns, fundada hace más de 100 años, ha logrado mantenerse en la mente del consumidor gracias a su estrategia de “nostalgia”. En sus tiendas, el modelo de negocio apenas ha cambiado; las vajillas tipo talavera y los uniformes de las meseras, diseñados en la primera década del siglo XX, dan ese toque añejo que atrae a un nicho de clientes que valora las tradiciones mexicanas.
“Alguna parte de su infraestructura puede parecer antigua, pero va renaciendo y se comienza a colocar en un nicho, en ese espacio entre cafeterías y restaurantes modernos y los que generan nostalgia”, dice Julián Fernández, analista bursátil independiente.
Aunque la popularidad de Sanborns ha disminuido entre las nuevas generaciones, su presencia en el consolidado del Grupo Sanborns sigue siendo relevante. En 2022, la cadena representó el 27.3% de los ingresos de la empresa, de los cuales el 80% proviene de ventas de mercaderías, 18% de alimentos y bebidas, y el 2% de otros ingresos.
Para ese año, el grupo operaba 146 tiendas Sanborns en México. No obstante, en un esfuerzo por optimizar su rentabilidad, la empresa ha cerrado algunas de sus unidades en el país. Tan solo en el tercer trimestre de 2023, Grupo Sanborns anunció el cierre definitivo de tres sucursales en la Ciudad de México.

Las marcas que mantienen a flote a Grupo Sanborns
A pesar de la diversificación de ingresos, Grupo Sanborns ha enfrentado un entorno complicado. En el tercer trimestre de 2023, los ingresos del grupo fueron de 15,550 millones de pesos, lo que representó una caída de 1.5% en comparación con el mismo período del año anterior. Asimismo, su EBITDA disminuyó en 39.2%, situándose en 1,059 millones de pesos, mientras que la utilidad neta tuvo un retroceso del 52.5%, cerrando en 407 millones de pesos.
El futuro de Sanborns y de otras marcas clásicas del grupo está en replantear su modelo de negocio para adaptarse a los gustos de las nuevas generaciones. La compañía ha comenzado a ofrecer menús con opciones de “comida corrida” y ha conservado sus platillos clásicos, buscando equilibrar tradición con modernidad. Sin embargo, con el surgimiento de nuevas cadenas de cafeterías y restaurantes de estilo contemporáneo, la compañía enfrenta un panorama desafiante en un mercado que cada vez exige más innovación y frescura.
Atrapado entre la nostalgia y la necesidad de cambio, Sanborns parece estar en una encrucijada: o logra transformarse para conectar con las nuevas generaciones o corre el riesgo de volverse irrelevante en un mercado en constante evolución.










