Trabajadores del Museo de Louvre convocaron a una huelga a partir del 15 de diciembre para protestar contra el deterioro de sus condiciones laborales y los “recursos insuficientes”, anunciaron este lunes.
El llamado del personal fue convocado por tres sindicatos y se votó “por unanimidad” en una asamblea general, con unas 200 personas, en el auditorio del recinto parisino.
El Louvre, el museo más visitado del mundo, está en el ojo del huracán desde el espectacular robo del 19 de octubre pasado, en el que cuatro personas irrumpieron por una ventana y se llevaron en pocos minutos varias joyas de la Corona por un valor de más de 100 millones de dólares (más de mil 880 millones de pesos).
El establecimiento también tuvo que cerrar una galería en noviembre debido al deterioro del edificio y sufrió hacia finales de ese mes una fuga de agua que dañó cientos de publicaciones almacenadas en la biblioteca del museo, especializada en antigüedades egipcias. Las obras dañadas incluían revistas y documentos de los siglos 19 y 20, declaró el museo.
Cada día, los espacios museográficos permanecen cerrados mucho más allá de lo previsto en el plan de apertura garantizada debido a la falta de personal suficiente, así como a fallos técnicos y al deterioro del edificio”, refieren los sindicatos en una carta dirigida a la Ministra de Cultura, Rachida Dati, notificándole el emplazamiento a huelga.
En su aviso, los sindicatos indicaron que las instalaciones anticuadas y la insuficiencia de personal están afectando la experiencia de los visitantes, obligando al cierre de algunas exhibiciones. Exigieron que los recursos se concentren en mejoras en los edificios y en la protección del museo, sus colecciones, visitantes y empleados.
“El robo del 19 de octubre de 2025 puso de relieve deficiencias en las prioridades que se habían reportado durante mucho tiempo”, alegan los sindicatos.
“El público sólo tiene un acceso limitado a las obras y se encuentra obstaculizado en sus desplazamientos. Visitar el Louvre se ha convertido en una verdadera pista de obstáculos”, advierten.

La dirección del museo ha asegurado en varias ocasiones que es “consciente” de estas carencias y de la necesaria “modernización” del centro.
El botín, que incluye un collar de diamantes y esmeraldas que Napoleón regaló a la emperatriz María Luisa, joyas vinculadas a dos reinas del siglo 19, María Amalia y Hortensia, y la tiara de perlas y diamantes de la emperatriz Eugenia, no ha sido recuperado.
“Estamos en un museo deteriorado que ha mostrado su falta de seguridad”, afirmó Christian Galani, un funcionario sindical de la CGT que representa a los trabajadores del Louvre. Sostuvo que la votación a favor de la huelga fue unánime y que las medidas podrían forzar el cierre del museo.
“Necesitamos un cambio de marcha”, expresó.










