La organización ambiental Greenpeace realizó este martes una protesta en el Palacio de Bellas Artes para exigir a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales frenar la construcción de un megaproyecto turístico previsto en Mahahual, Quintana Roo.
Integrantes de la organización colocaron andamios y desplegaron una megamanta frente al recinto ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México para alertar sobre el posible impacto ambiental del proyecto de la empresa Royal Caribbean en el municipio de Othón P. Blanco.
“El gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), está por tomar una decisión ambiental que podría definir el futuro ecológico de la Selva Maya al sur de la Península de Yucatán, relacionada con el megaproyecto turístico “Perfect Day”, impulsado por Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo”, advirtió la organización.
El proyecto, detalló Greenpeace, contempla cimentaciones profundas, alteración de manglares y riesgos para el sistema kárstico y el acuífero del que depende Mahahual.
“Semarnat Presenta: Perfect Day, La Decisión”. Toboganes o protección ambiental, esa es la cuestión”, se lee en el mensaje colocado para alertar sobre la resolución que darán las autoridades mexicanas.
El complejo tendría vistosos toboganes y crearía más de 4 mil empleos durante todas las etapas de su consolidación, de acuerdo con el portal oficial de Royal Caribbean.
“No se trata solo de un parque turístico, sino de la posibilidad de abrir el sur de Quintana Roo al mismo modelo de desarrollo que ha causado daños irreversibles en otras zonas de la Península de Yucatán, explotadas bajo el modelo de turismo masivo”, reprochó Greenpeace.
El pasado 30 de abril, un Tribunal Federal desechó un amparo promovido por la asociación Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) con el que se había frenado temporalmente la obra, y ahora corresponde a la Semarnat decidir si el proyecto avanza o no.
“A través de esta determinación se definirá si se favorece la protección de la Selva Maya o se siguen abriendo las puertas a la afectación de ecosistemas clave en el sur de Quintana Roo. En Mahahual interactúan manglares con especies en peligro de extinción como el jaguar, la tortuga blanca, y ecosistemas arrecifales. Realizamos esta intervención para advertir que esta “tragedia” ambiental aún puede evitarse”, expuso la organización.
“La pregunta que hoy enfrenta la Semarnat es simple: ¿va a proteger la Selva Maya o va a autorizar un parque de toboganes sobre un ecosistema frágil?”, expuso Carlos Samayoa, coordinador de la campaña México al grito de ¡Selva!, de Greenpeace México.
La organización alertó que la Semarnat no puede actuar como una ventanilla de permisos ya que tiene la responsabilidad legal y moral de proteger uno de los ecosistemas más importantes del País.
Por eso, Greenpeace exige a la dependencia hacer efectivo el principio precautorio, rechazar el megaproyecto y trabajar en orientar iniciativas que prioricen la restauración y protección de la selva maya.
En 2025, destacó la organización, hubo varias mesas de trabajo con la Semarnat pero hasta el momento no ha habido respuesta a las demandas planteadas: freno a los daños del Tren Maya, establecer límites a megaproyectos y limitar las autorizaciones con impacto ambiental.










