Las áreas de trabajo, tránsito y almacenamiento conocidas como “back of the house” son aquellas en las que no se espera que pase un huésped, pero que deben estar tan apropiadamente iluminadas como cualquier otro espacio.
Las oficinas, las bodegas, las escaleras, los pasillos, las cocinas, los vestidores, los baños, la lavandería son espacios tan importantes en un hotel que requieren especificaciones y normas de iluminación tan relevantes como las zonas a las que los huéspedes tienen acceso, aunque, en contraste, se trata de un ambiente más general y no de “acentuar o destacar” algunos puntos.
El objetivo de todo proyecto de iluminación es garantizar que se presenten los niveles ideales de luminosidad teniendo en cuenta múltiples factores que afectan la distribución luminosa dentro de una edificación, así como aprovechar los desarrollos tecnológicos de las fuentes de luz, los dispositivos ópticos y los sistemas de control, de tal forma que se tenga el mejor resultado lumínico con los menores requerimientos de energía posibles.
La adecuada selección y manejo de estos pará metros asegurarán que la instalación de iluminación diseñada cumpla con los requisitos energéticos y de conformidad establecidos por la normatividad vigente En entrevista con Alta Hotelería, el Lic. Ismael Del Moral Gutiérrez, Gerente de Producto de Lumiance explicó que se deben tener en cuenta las dimensiones del local, principalmente el largo, el ancho y el alto. También es de suma importancia saber si la geometría descrita por las paredes y techo no es rectangular; es decir, tanto la pared como el techo pueden presentar formas tales como arcos, cúpulas o domos y techos de forma triangular. Este parámetro es de suma importancia para poder seleccionar el tipo de luminaria a utilizar y su disposición. Se debe conocer qué clase de actividad se desea realizar allí, pues dependiendo de esto, se establecerá el nivel de luminosidad.
La normatividad
Del Moral Gutiérrez detalló que existe una tabla clasificatoria, en la cual se establecen los índices de protección: IP, por ejemplo, IP65. El primer dígito se refiere a la penetración de polvo con partículas de determinado tamaño, el grado más bajo es 0 sin protección y 6 la máxima, que es impenetrable; el segundo dígito es para la penetración de líquido, tomando en cuenta que 0 es sin protección y 8 es el mayor. Los elementos con IP68 se consideran elementos sumergibles, ya pueden estar dentro de una fuente, dentro de una alberca y el IP65 es el grado mínimo para elementos con presencia de vapor, agua y polvo.

Tendencias en la actualidad
Los sistemas de control de iluminación han evolucionado, de manera que se pueden programar de manera general por temporadas y con horario, el encendido, el apagado y la intensidad de la luz. “Por ejemplo, si es horario de verano, la luz se va a encender a las 8 de la noche y si es horario de invierno, desde las 6 de la tarde”
En un hotel, un área de tránsito es un pasillo para llegar a las habitaciones. Puede ser que durante las horas de mayor tránsito del día (que pudiera ser de 7 a 10 u 11 de la noche) se programa el 100 por ciento de iluminación en ese pasillo, pero de las 11 de la noche a las 4 de la mañana se programa atenuado al 50%. Depende de la necesidad del cliente.
“Este tipo de sistemas es lo que nos ayuda a tener un mejor control. El tema es que la inversión es sumamente fuerte. Actualmente hay sistemas que pueden proveer hasta servicios de internet a través de los luminarios, que es el LiFi. Es el uso de la luz para transmitir datos. Pero son sistemas que representan un costo muy alto para los hoteles. De hecho, en México a la fecha no hay un solo hotel que tenga un control de iluminación total a través de sistemas inteligentes”, comentó el entrevistado.
“Además, el LED nos brinda actualmente una infinidad de posibilidades que antes no se tenía. Podemos formar figuras caprichosas, proyecciones especiales y dibujos. Todo ese tipo de cosas nos ha permitido trabajar creativamente de la mano con los diseñadores, sin afectar el consumo”.
Oficinas
Por norma de la Secretaría del Trabajo (NOM-STP-028), para las oficinas, se contemplan 300 luxes (relación entre la cantidad de iluminación y su intensidad con la que incide en alguna zona) dirigidos a los escritorios y se solicita, por lo menos, una temperatura de 4 mil grados kelvin. Se sigue la lógica del diseño y se utiliza luz neutra para la iluminación general.
Escaleras
Regularmente tienen que usarse luminarios con determinado tipo de protección, sobre todo aquellos que van a tener contacto con polvo o agua. Por ejemplo, en escaleras de emergencia se llegan a utilizar luminarios a prueba de vapor que mínimo deben tener la clasificación IP65, esto es, que puedan soportar salpicaduras. Dado el ambiente de desgaste, son luminarios que deben cumplir con esta especificación.
Vestidores y baños
En este caso estamos hablando de una actividad que no busca contraste, por eso se pone algo plano y que sea uniforme, que tenga la misma cantidad de iluminación en una esquina que en otra. Con frecuencia se utilizan tubos de fluorescencia o de LED, los cuales tienen la función de crear una iluminación general. Es una iluminación “de tarea”, de manera que no se necesita poner acento en ninguna parte. Se sugiere una clasificación IP65.
Pasillos
La norma marca que debe haber mínimo 150 luxes a piso, independientemente del tránsito en los pasillos. La iluminación debe ser continua y se pueden manejar sensores de movimiento.
Almacenes
En el caso de bodegas o almacenes de los hoteles, se marcan 150 luxes al punto en el cual esté la primera línea de rack, eso es lo que tenemos que procurar cuando estemos diseñando la iluminación de un lugar.
“Si tenemos una bodega muy alta, por ejemplo, hay hoteles que tienen bodegas de 8 metros de alto y racks casi de la misma altura que obviamente no permiten un diseño de iluminación general, ahí por ejemplo se tienen que poner elementos suspendidos para que no se desaproveche ningún tipo de iluminación. Si ponemos un elemento general, la mayor parte de la luz se va a estar quedando entre los racks y no va a llegar al punto que nos interesa iluminar, que es al piso”, especificó Del Moral Gutiérrez.
Lavandería
Para estas áreas se sigue una línea similar a todas las anteriores. Y adicionalmente, se contempla que son lugares que deben tener cierto número de mantenimientos por el polvo, la suciedad y la humedad. La norma marca mínimo IP65.
Cocinas
En algunos casos, los luminarios que se usan para cámaras frías deben tener IP67 como mínimo y, en el área de preparación de alimentos, los luminarios deben tener protección contra calor excesivo y va por. También en algún momento tiene que existir el control de limpieza. Hay lugares donde, debido a la gran altura de los luminarios, estos no se pueden limpiar a mano, entonces se usa agua a presión directo sobre ellos para quitar la grasa y el cochambre. Todos los elementos en las cocinas deben tener protección especial y ser anticorrosivos.
Ahorro de energía
“El ahorro de energía es sumamente importante, ya que va más relacionado con todas las áreas eléctricas. Por ejemplo, los luminarios fluorescentes generan una interferencia en las redes; a esa interferencia se le llama distorsión de armónicos. Los hoteles cuentan con bombas neumáticas para agua, sistemas de aires acondicionados y otros sistemas eléctricos que generan más distorsión. Al hacer un cambio a LED no solamente generamos un ahorro al disminuir el consumo, sino que también la distorsión armónica disminuye”.
“La parte más importante es que podemos ser creativos y no nos hemos peleado con el tema del consumo. El ahorro se ha vuelto fundamental, pero ha quedado como en segundo término dado que ahora, cualquier elemento de LED representa un menor consumo contra cualquier tecnología”, abundó.

La responsabilidad
El entrevistado concluyó que el aspecto más relevante de un proyecto de este tipo es asegurar las condiciones de trabajo de los empleados siguiendo las normas, por encima de los aspectos técnicos.
“En la cocina del hotel, por ejemplo, nos interesa tener un ambiente limpio y un producto de calidad para el huésped. Pero también nos debe interesar la seguridad de las personas que están dentro. Si tenemos un luminario abierto en una cocina es probable que se empiece a dañar porque va a acumular polvo, cochambre, vapores, líquidos y, en algún momento, va a fallar, puede provocar un corto o nada más se puede apagar, pero es probable que también pueda ocasionar un accidente”, recalcó.










