El deterioro del crecimiento económico y la persistencia de una inflación elevada podría modificar negativamente los planes de viaje de los consumidores y tener consecuencias importantes para México, advierte Gemes Consultores.
En un informe detalla que hay señales de preocupación como la pérdida de dinamismo que se tuvo en agosto por lo que debería ser mejor “estar preparados para lo peor”.
En el octavo mes llegaron al país 3.2 millones de turistas internacionales, lo que representó una disminución de 17.3% respecto a julio que, si bien es propio de la estacionalidad, es una caída más profunda que la observada en el mismo periodo de 2018 y 2019 cuando fue de 6.2 y 4.2%, respectivamente. Además, comparado con la llegada de turistas de agosto de 2019 se tiene una contracción de 13.4 por ciento.
México no es la excepción pues se prevé que, a nivel global, la recuperación del sector turístico a niveles de 2019 sufra un nuevo retraso debido a la incertidumbre económica que se vislumbra para los próximos meses.
Los viajes internacionales podrían recuperarse sólo hasta 2024 e incluso más allá, de acuerdo con estimaciones de la OMT.
Más divisas
A pesar de que la cifra de llegada de turistas internacionales a México no alcanzará los niveles de 2019, los ingresos podrían marcar un nuevo récord al llegar a 30 mil mdd, según proyectan el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) y el Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac (Cicotur).
Lo anterior significaría un crecimiento de 25% contra los niveles de 2019, el mejor año para el turismo en México, cuando se obtuvo la cifra de 24 mil mdp.
“El aumento de la inflación y de los precios del petróleo dan como resultado mayores costos de transporte y alojamiento, al tiempo que ejercen presión sobre el poder adquisitivo”, indicó el organismo.
De acuerdo con la OMT, el 61% de los expertos ahora ve un posible regreso de las llegadas a niveles de 2019, es decir, unos mil 800 millones de turistas hasta 2024.










