Por Carlos Velázquez en Veranda
Inversionistas y ejecutivos de Grupo Accor se reunieron en el hotel Mondrian de la colonia Condesa de la Ciudad de México. Es uno de los dos hoteles del llamado ¡421 Live District Roma-Condesa, del Grupo Murano, que dirige Marcos Sacal, que se desarrolló con una inversión de 150 millones de dólares, que incluye un crédito de Bancomext.
El Mondrian es un ejemplo de esos esfuerzos de las grandes cadenas hoteleras, como es la francesa Accor, para “micro-segmentar” el mercado del hospedaje a partir de un portafolios de marcas.
Mauro Rial, director de Operaciones para Accor Premium, Midscale y Economy en América Latina, compartió que recientemente se hizo una nueva organización para darle un tratamiento distinto a dos familias de marcas de la cadena.
Por un lado, las marcas orientadas a viajeros de negocios (power brands) y, otra, la de Lujo y Estilo de Vida.
Mondrian no sólo quiere atraer a los viajeros que llegan por negocio a la Ciudad de México y a los que quieren disfrutar los fines de semana en la Condesa.
Su meta es ofrecer algo atractivo para los propios habitantes de esa zona, como un Roof Top con buenas vistas y ambiente; un café que concentra productos gourmet de la Condesa y su restaurante Cleo, del chef sirio Anas Mnla, con sabores espectaculares traídos de Turquía, Líbano, Grecia e Italia.
Pero ¿de verdad la generalidad de los viajeros sabe diferenciar qué ofrecen las 54 marcas de Accor, como Adagio, Astore, Banyan Tree, De Edge, Gleneagles o Thalassa, para mencionar algunas?

Rial no le ve problema, pues considera que el faro que guía a los clientes de esta cadena es su Programa de Lealtad, donde tienen acceso a información de cada una de las marcas.
Ellos representan más o menos 30% de sus huéspedes y otro buen número provienen de quienes están en el segmento de los congresos y convenciones.
Pero si sumamos la gran cantidad de marcas concentradas en un número cada vez menor de cadenas, difícilmente alguien podrá tener la película completa y será interesante ver si este modelo de la microsegmentación ya llegó para quedarse.
Definitivamente, era más simple el mundo hace 30 años, cuando el viajero optaba por hospedarse en el Marriott, Novotel, Hilton, en el Fiesta Americana o el Camino Real y, más o menos, tenía idea de lo que cada uno le daría.










