El caviar solía estar fácilmente disponible, pero la sobrepesca, que llevó a la Organización de las Naciones Unidas a prohibir la mayoría de las exportaciones en 2006 para proteger el esturión beluga en peligro de extinción, hizo que la oferta disminuyera.
Hoy, el caviar vuelve a ser accesible gracias a las granjas sostenibles, y los caviar bars empiezan a popularizarse a nivel mundial.
Así, el primer caviar bar llega a México, en el nuevo hotel Alexander. Con una ubicación envidiable, en la Torre Virreyes, el restaurante ofrece una selección de petrossian caviar, tagliolini con caviar y platillos como tenazas de cangrejo moro y filete de Wagyu; todo elaborado por la chef Ana Sophia Serrano.
Por su parte, el hotel, construido por el arquitecto Daniel Álvarez Fernández, cuenta con 26 habitaciones en las que destacan los techos de gran altura y las vistas panorámicas al Bosque de Chapultepec.
Entre sus amenities, se encuentra un spa con cabinas de vapor privadas y faciales de La Prairie que utilizan el caviar para ayudar al rejuvenecimiento de la piel.











