La exclusiva avenida de Campos Elíseos, en Polanco, alberga un nuevo espacio gastronómico que no solo destaca por sus platillos inspirados en la cocina del Mediterráneo y una seductora carta de coctelería, sino también por su concepto decorativo y un impecable diseño de interiores que se observa en cada detalle, desde una creación de vajillas con modernos trazos orgánicos, hasta majestuosos candiles de estilo “Art-Decó”.
Se trata de Amaral, un restaurante con una atractiva propuesta gastronómica del Hotel Presidente InterContinental, y que ha sido creado por la reconocida chef mexicana Martha Brockmann, en sociedad con Grupo Presidente.
“Amaral nace de la inspiración de mis viajes y vivencias alrededor del mundo, de la herencia y enseñanzas culinarias de mi abuela materna y mi abuelo materno, que era italiano… Del gusto por el mundo gourmet que desde niña me inculcaron mis padres y de mi pasión por la cocina, la creación de platillos y la forma de presentarlos.
“Aquí ofrecemos una experiencia sensorial única y completa a través de una propuesta gastronómica con algunos de mis platillos favoritos, hechos con los mejores ingredientes e inspirados en las cuatro cocinas mediterráneas más representativas: italiana, española, francesa y griega”, indica en entrevista exclusiva la chef Brockmann, egresada de la Boston University Culinary School y quien cuenta con 20 años de experiencia en el arte de la gastronomía en México y el extranjero.
A este lugar, que abrió en mayo pasado para convertirse en la más reciente incorporación de la familia de restaurantes de especialidad de Grupo Presidente, se puede ingresar por el lobby bar del lujoso hotel, donde la bienvenida la da una moderna cava a través de un cristal, o por su majestuoso acceso decorado en negro y dorado con una gran puerta de aires minimalistas que destaca sobre Campos Elíseos.
Platillos extraordinarios
Brockmann cuenta que lleva varios años con la intención de rescatar y tomar como referencia las mejores recetas culinarias de todos los lugares que ha visitado, de cocinar con ingredientes originales y deliciosos, y de esforzarse en ofrecer un servicio de cocina de calidad con una presentación impecable.
Según la chef, que en el 2015 publicó el libro “El Buen Anfitrión”, de editorial Planeta, y que hoy tiene, en colaboración con el diseñador mexicano Kris Goyri, una línea completa de accesorios para casa llamada Caracoa, su propuesta gastronómica es la combinación de una cuidada técnica europea con la incorporación de los mejores ingredientes locales y un diseño de presentación vanguardista.
Así, del menú que ha creado para este restaurante, destacan el “Filete Amaral”, un filete curado durante 72 horas acompañado de arúgula y papa soufflé; el “Ceviche de Callo de Mazatlán”, con berros, caviar y aceite de oliva, y la “Ensalada de Cola de Langosta de Nueva Escocia”, con camarón, langosta, jícama, tomatillo, cilantro, limón eureka, y aceite de limón.
Su creativo menú se complementa con una carta de coctelería, clásica y de autor, donde también destacan las sofisticadas bebidas ideadas por Brockmann. Llaman la atención el “Plumish”, con ginebra, ciruela macerada, chile serrano y jugos de naranja y limón, y el “Monkey Mind”, con whisky, zarzamora, frambuesa, jarabe de canela con manzana y jugos de arándano y naranja. Lo mismo sucede con el “Corazón Ahumado”, un elixir que lleva mezcal, jarabe de chiles y jugos de naranja, piña y limón.
La decoración de todo el recinto, subraya, es una fusión de sobriedad y sofisticación, donde sus paredes con toques dorados contrastan con una línea fina de hojas verdes que acentúan las formas curvas del techo.
Destacan los candiles de inspiración “Art-Decó” armados a mano con más de 600 cristales que cuelgan con elegancia desde el techo. Mientras, una majestuosa barra de coctelería y mixología brinda aires de intimidad y calidez al espacio, que en su techo se rodea de una infinidad de copas translúcidas. Y dos dinámicas obras de arte digital, creadas por el artista Rodolfo Morfín, son otros de los principales elementos decorativos del lugar.
La arquitectura y la construcción de la intervención que se hizo en el hotel para crear al nuevo restaurante, estuvo a cargo de Rafael Sama y su despacho, Sama Arquitectos.











