El chef Pablo Salas, quien está al frente de Amaranta, se ha encargado de hacer platillos emblemáticos con ingredientes de la región, pues su cocina es auténtica, respeta la tradición y representa al Estado de México.
Por eso, este año celebrará 20 años del restaurante, y 14 años de dirigirlo, con una cena de 14 tiempos el jueves 24 de octubre.
La historia comenzó hace 20 años cuando Pablo estaba buscando un lugar para expresarse gastronómicamente. Junto con su familia adquirieron un espacio que ya era un restaurante y lo transformaron. Un amigo le aconsejó que fuera congruente el nombre con la experiencia culinaria y eso fue lo que hizo.
“Se escogieron varios nombres y Amaranta quedó al final, por ser mexicano y lo dejamos en femenino en honor a las mujeres mexicanas que nos cocinan: las abuelitas, las tías, las mamás, las marchantas en los mercados”, relató el chef Pablo Salas, en entrevista exclusiva para Buena Mesa.
El 27 de septiembre del 2010, después de una remodelación, pero sin cerrar el restaurante, decidieron hacer el cambio gastronómico y se fundó Amaranta.
Por eso, la cena para celebrar será de 14 tiempos y se hará un recorrido de estos años “habrá platos que están desde el día uno, que me enorgullecen como cocinero, y otros que han ido cambiando, evolucionando, además de platos que ya no están y los nuevos que han gustado mucho”, describió Salas.
Sin duda, su cocina ha evolucionado y se mantiene firme usando productos de la zona no solo para mostrar la riqueza del Estado de México, sino también para ser concientes de lo que pasa en el mundo.
“En este restaurante no servimos ningún pescado que no sea de la zona, no usamos pescado de mar, teníamos una trucha salmonada que es de la zona, por ejemplo. Echamos mano de muchos vegetales que abundan en el Estado de México”, afirmó el chef.
Después de 14 años, la filosofía de Amaranta sigue siendo poner el sabor por encima de todo y eso es lo que se experimentará en la cena de aniversario, y también cada vez que se visita el restaurante.
“Mi cocina es más madura, creo que ha evolucionado, y mi filosofía nunca ha sido apantallar al cliente con humo, con flores y con decoraciones extravagantes, sino con sabores. Menos es más y es la forma en la que hemos ido avanzando”, concluyó Pablo.











