Un bartender puede mezclar una bebida en menos de un minuto, pero perfeccionar el arte de la coctelería puede tomar toda una vida. Según International Bartenders Association, hay más de 10 millones de bartenders en el mundo, cada uno con su propio estilo, técnica e inspiración. En Marriott International, esta pasión se convierte en una experiencia inigualable para cada huésped.
En el marco del Día del Bartender, se rinde homenaje a aquellos que transforman ingredientes en historias, que convierten una simple bebida en una experiencia memorable.
Desde las barras de los hoteles más icónicos de México, los mixólogos del portafolio de marcas de Marriott Bonvoy comparten su amor por la coctelería, sus inspiraciones y las tendencias que los emocionan.
Si tuvieran la oportunidad de servir una bebida a una celebridad, los bartenders de Marriott tienen elecciones fascinantes. Desde un Old Fashioned para Will Smith hasta un Mezcal Mule para Frida Kahlo, cada elección refleja la creatividad y personalidad detrás de la barra.
Edgar Curiel, de Solaz, a Luxury Collection Resort, Los Cabos, incluso ha utilizado pan de muerto en un cóctel para capturar la esencia de noviembre en México y creó el “Península de Oro”, un cóctel fresco con sotol, licor de damiana, miel de agave y bitter de naranja.
En The St. Regis Kanai Resort, Riviera Maya, la mixología no es solo el arte de combinar ingredientes, sino una forma de contar historias en cada sorbo. Detrás de la barra, los bartenders transforman sabores en experiencias memorables, fusionando creatividad, técnica y pasión por la hospitalidad.
Mario Cervantes Meléndez nunca planeó ser bartender, pero el destino lo llevó a descubrir su pasión entre mezclas y cristalería. Su enfoque sustentable lo ha llevado a experimentar con ingredientes inusuales como baba de nopal, sorprendiendo a los huéspedes con texturas inesperadas.
Para Mirta Kikey Colunga, la mixología es una extensión de su creatividad. Si Frida Kahlo estuviera en su bar, le serviría un cóctel inspirado en su postre favorito, una reinterpretación de limas rellenas de coco de Colima, decorado con patrones que reflejan su arte.
Gabriel de la O Aguirre ve la barra como un punto de encuentro donde las culturas se mezclan tanto como los licores en su coctelera. Fascinado por la sorpresa, ha jugado con el uso de hielo seco y romero, creando espectáculos sensoriales que maravillan a los huéspedes.
Christian Salinas Angon vio en la mixología un trabajo divertido, pero pronto descubrió que era mucho más: una profesión que requiere técnica, creatividad y conexión con los huéspedes. Su instinto lo llevó a sorprender a un viajero que nunca había probado el tamarindo, preparándole un cóctel con mezcal y tamarindo que cambió su percepción de los sabores.
En The Ritz-Carlton, Mexico City, la mixología es una evolución constante, un laboratorio de creatividad donde cada cóctel redefine los límites del sabor. Aquí los bartenders no solo combinan ingredientes, sino que innovan con técnicas vanguardistas que transforman cada bebida en una experiencia sensorial única.
Itziadany Sarahí Domínguez explora el equilibrio entre lo delicioso y lo nutritivo, incorporando superalimentos y sabores umami en sus creaciones. Su enfoque no solo sorprende al paladar, sino que aporta profundidad y matices inesperados a cada cóctel.
Ricardo Alaniz lleva la mixología a otra dimensión con la redestilación, una técnica revolucionaria que le permite potenciar y redefinir los perfiles de sabor. Cada mezcla es una exploración meticulosa que desafía lo convencional, logrando combinaciones sofisticadas e inolvidables.
Para Rodrigo Chávez, la mixología es un viaje cultural, una fusión de tradiciones y técnicas refinadas. Su cóctel insignia, el Royal Carlton, encapsula este enfoque con una armonía perfecta entre ginebra, yuzu e italicus con taro, creando una sinfonía de sofisticación en cada sorbo.
José Ángel Ayala, por su parte, aporta un enfoque inspirado en la historia y la alquimia de los sabores. Su exploración en la mixología botánica y molecular le ha permitido crear bebidas que equilibran lo aromático y lo herbal. Su cóctel insignia, el Armony Cocktail, combina bourbon, estragón, melocotón y Lillet Blanc, logrando un balance entre dulzura y amargor con una complejidad exquisita.
Antonio Alucano, de JW Marriott Los Cabos Beach Resort & Spa, apuesta por ingredientes locales y sostenibles, uniendo la mixología con la esencia del destino. Su amor por la creatividad y el trato con las personas lo llevó a la mixología, donde sorprender a los huéspedes es su mayor satisfacción. Entre sus creaciones más inesperadas destaca un cóctel con papaya, helado de vainilla y Licor 43, que transformó un postre en una bebida memorable.
Adán Reséndiz, bartender de Sheraton Buganvilias, encuentra en la mixología una forma de explorar su creatividad y experimentar con ingredientes únicos. Inspirado por la innovación. Apasionado por la evolución de la coctelería, disfruta desde la mixología clásica hasta la molecular, explorando nuevas técnicas y tendencias. Su cóctel insignia, inspirado en la esencia del hotel, mezcla piña, hierbabuena, mezcal arroqueño reposado, sal de chapulín y humo de pino, logrando un balance entre lo ahumado, herbal y refrescante.
Cleviá, San Miguel de Allende, Autograph Collection, el próximo hotel por abrir en la ciudad de San Miguel de Allende ha integrado a Diego Guarneros, Gerente de Alimentos y Bebidas. Diego comparte que encontró su pasión en la barra casi por casualidad, pero el magnetismo del contacto con los clientes lo convirtió en un apasionado de la mixología. Fascinado por la riqueza de los sabores mexicanos, ha adaptado la coctelería Tiki con un toque local. Como adelante comparte que su cóctel insignia, San Mike, con sotol, rinde tributo a los vibrantes atardeceres de San Miguel de Allende.
En Hacienda del Mar Los Cabos, Autograph Collection, la mixología es más que una combinación de ingredientes; es una expresión de creatividad, cultura y técnica. Cada bartender transforma la barra en un escenario donde sabores inesperados se fusionan para crear experiencias inolvidables.
Para Noemí Aguirre, bartender de Bar El Santo Al Revés, la coctelería es un lienzo donde cada mezcla cuenta una historia. Siempre en busca de nuevas texturas y contrastes, ha sorprendido a los huéspedes con ingredientes inesperados como aceite de trufa, logrando una profundidad de sabor única. Su fascinación por los clarificados la ha llevado a perfeccionar cada detalle, elevando la experiencia sensorial de sus creaciones a otro nivel.
Saúl Iván Flores, bartender de Pitahayas, ve cada cóctel como un legado que trasciende el momento. Apasionado por la coctelería clásica y sostenible, experimenta con ingredientes poco convencionales como hongos shiitake y chapulines, desafiando las expectativas del paladar. Su cóctel insignia, Huipil Floral, es un homenaje a la riqueza mexicana con mezcal reposado, licor de flor de Damiana y jugo de piña, una combinación vibrante y aromática que captura la esencia del destino.
Guillermo Itza Bacab, bartender de Bravio y La 16 Speakeasy en JW Marriott Cancún, lleva la mixología en la sangre, ha sorprendido a los huéspedes con azúcar carbonatada, una explosión de sabor y textura en cada trago. Inspirado por la técnica fat wash, enriquece licores con medios grasos para potenciar su profundidad. Para capturar la esencia de JW Marriott, creó El Lujo del Agave, con tequila, jamaica y uvas verdes, reflejando el esfuerzo y la pasión detrás de cada sorbo.
Para los bartenders de Marriott, la coctelería no es solo una mezcla de ingredientes, es una sinfonía de emociones servida en un vaso. Es el arte de transformar lo cotidiano en extraordinario, de capturar la esencia de un destino en cada sorbo y de convertir un simple brindis en un recuerdo imborrable. Cada cóctel es una historia, cada cliente una inspiración y cada sonrisa la prueba de que la mixología es mucho más que una profesión: es pasión, creatividad y el deseo de dejar huella en cada experiencia.
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