• El mercado de helados en México supera los USD 1,080 millones y mantiene un crecimiento sostenido.
• Nuevas combinaciones reinterpretan antojos clásicos de la cultura popular.
• Neverías Frody celebra 13 años con sabores como “Gansito” y “Pepino Tajín”.
En ciudades como Ciudad de México y Cuernavaca, donde los días cálidos comienzan a sentirse desde finales del invierno, las neverías vuelven a cobrar protagonismo. En jornadas donde la temperatura supera los 26°C, algunas han registrado incrementos de entre 18% y 25% en el flujo de visitantes, confirmando algo que la cultura popular conoce bien: cuando sube el termómetro, el antojo de algo frío aparece casi de inmediato. Sin embargo, el clima no es el único motor. Cada vez más consumidores buscan sabores que conecten con la memoria y con la cultura del antojo mexicano.
Sabores que mezclan memoria y creatividad
En ese terreno donde la gastronomía se cruza con la nostalgia, varias neverías han comenzado a reinterpretar algunos de los sabores más reconocibles de la cultura popular.
Un ejemplo de esta tendencia es el sabor “Gansito”, que retoma el perfil clásico de chocolate y fresa del famoso pastelito, pero trasladado a una textura cremosa que busca equilibrar intensidad y frescura. A esta línea se suma “Pepino Tajín”, inspirado en la tradición callejera de fruta fresca con chile y limón. El resultado combina frescura vegetal, acidez cítrica y un toque especiado que resulta especialmente atractivo durante los días más calurosos.
Ambas propuestas forman parte del portafolio de Neverías Frody, una marca mexicana que este año celebra 13 años de operación y que ha apostado por reinterpretar sabores ligados al antojo popular.

Entre lo cremoso y lo refrescante
La evolución de las neverías también se refleja en la diversidad de su oferta. Por un lado, permanecen los sabores cremosos tradicionales (como cajeta, pay de limón o Conejito) que mantienen perfiles lácteos intensos y reconfortantes.
Por otro, ganan espacio las nieves de agua con notas frutales más marcadas, donde destacan combinaciones como mango, PicaFresa, limón o maracuyá, pensadas para quienes prefieren perfiles más ligeros y refrescantes. En el caso de Frody, el portafolio alcanza 48 sabores, una diversidad que busca adaptarse a distintos momentos de consumo: desde un antojo indulgente por la noche hasta una pausa ligera durante la tarde.
La propuesta también se ha extendido más allá del postre. La marca ha incorporado panaderías dentro de su concepto, donde el helado puede acompañarse con pan recién horneado o con café de olla en bolsa, de notas especiadas y carácter tradicional.
Un gusto cada vez más urbano
Actualmente, Neverías Frody cuenta con 58 neverías y 2 panaderías en Ciudad de México y Cuernavaca, dos mercados donde el consumo de helado se mantiene activo durante gran parte del año.










