En el marco del Tianguis Turístico celebrado en Acapulco, la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, anunció una meta ambiciosa para el sector: escalar de la sexta a la quinta posición en el ranking de los países más visitados del mundo para el año 2030.
Durante su participación en el foro sobre financiamiento e inversión, la funcionaria destacó que el país cerró 2025 con cifras récord, recibiendo a 98,2 millones de visitantes internacionales, lo que representó un sólido crecimiento del 13,6% respecto al año anterior.
Este crecimiento se sustenta en una robusta cartera de proyectos que posicionan a México como un destino estratégico para el capital global. Actualmente, el país cuenta con 773 proyectos de inversión turística en ejecución, los cuales representan una inyección económica de 42.000 millones de dólares.
Rodríguez Zamora subrayó que la confianza internacional es evidente, ya que México atrae anualmente unos 2.500 millones de dólares en inversión extranjera directa, lo que se traduce en la incorporación de más de 20.000 nuevas habitaciones hoteleras cada año.
Impacto social y el futuro del empleo turístico
Más allá de la infraestructura, el turismo se consolida como un pilar fundamental del tejido social mexicano. Actualmente, el sector genera cinco millones de empleos, destacándose como el principal empleador de jóvenes y el segundo de mujeres en el país.
Bajo la visión de la actual administración, se proyecta la creación de casi un millón de empleos adicionales hacia 2030. Para alcanzar este potencial, la Secretaría de Turismo (Sectur) impulsa el turismo comunitario, buscando que el desarrollo económico beneficie directamente a las poblaciones locales y no se concentre únicamente en los grandes enclaves.
La secretaria enfatizó que México está plenamente preparado para recibir y potenciar la inversión extranjera, ofreciendo un acompañamiento integral a quienes apuestan por el destino.
Esta estrategia no solo busca aumentar el número de llegadas, sino diversificar la oferta turística hacia el interior del país, aprovechando la riqueza cultural y natural que ofrecen las comunidades.
La meta de entrar al “Top 5” mundial no es solo una cuestión de volumen, sino de calidad y sostenibilidad, asegurando que México mantenga su competitividad frente a otros mercados globales.
Con una estrategia alineada a la Prosperidad Compartida, la política turística nacional para 2030 se enfoca en democratizar los beneficios del sector. El Tianguis Turístico de Acapulco ha servido como la plataforma ideal para reafirmar que, pese a los retos externos, la industria turística mexicana goza de una salud financiera y operativa envidiable.










