Por: Raúl Iriarte
La Fundación Miguel Alemán A.C. abrió sus puertas a uno de los ejercicios de reflexión estratégica más ambiciosos que se han realizado recientemente en el turismo mexicano: la presentación de la obra “Gran Visión del Turismo en México al 2050”, desarrollada por investigadores de la Universidad Anáhuac México y del Centro de Investigación y Competitividad Turística (CICOTUR).
El encuentro reunió en la Biblioteca Mexicana de la Fundación a investigadores, académicos, empresarios, consultores y especialistas del sector turístico nacional, en una jornada que no sólo permitió conocer los alcances del estudio, sino abrir un diálogo profundo sobre el futuro de la actividad turística en México y los grandes retos estructurales que enfrentará el país hacia las próximas décadas.
La bienvenida estuvo a cargo del licenciado Javier Vega Camargo, quien subrayó la importancia de recuperar una visión estratégica y de largo plazo para el turismo nacional. Durante su intervención destacó que el espíritu de este ejercicio coincide con la visión histórica impulsada por el expresidente Miguel Alemán Valdés, considerado uno de los grandes promotores del turismo moderno en México.
Vega Camargo enfatizó que el país necesita construir desde hoy el turismo que desea tener en 2050, alejándose de la improvisación y de las políticas limitadas por los ciclos sexenales. Su mensaje marcó el tono del encuentro: pensar el turismo como política de Estado y no únicamente como actividad económica coyuntural.
Posteriormente, el doctor José Alberto Reyes ofreció un mensaje académico en el que destacó la relevancia metodológica del estudio y la necesidad de desarrollar nuevas aproximaciones para entender el fenómeno turístico desde la óptica del desarrollo regional, la planeación territorial y la competitividad sistémica.
La presentación central del libro y el conversatorio estuvieron encabezados por el maestro José Ángel Díaz Rebolledo, el doctor Asael Cerón Monroy y el licenciado Eduardo Barroso, quienes expusieron los principales hallazgos del documento y los retos que enfrenta México para consolidarse como potencia turística hacia mediados del siglo XXI.
Durante la exposición, los investigadores señalaron que el turismo mexicano enfrenta una paradoja relevante: mientras la demanda nacional e internacional continuará creciendo de manera acelerada, la oferta turística —infraestructura, conectividad, capital humano, servicios y calidad operativa— no está avanzando al mismo ritmo. Esta brecha, advirtieron, podría convertirse en uno de los principales desafíos estructurales del país si no se desarrollan políticas de largo plazo que fortalezcan la capacidad productiva del sector.
El estudio plantea que México podría alcanzar hacia 2050 hasta 91 millones de turistas internacionales y cerca de 200 millones de turistas nacionales, aunque el verdadero reto consistirá en incrementar el valor económico y la calidad de la experiencia turística, más allá del simple crecimiento en volumen. Entre los temas más relevantes abordados durante el conversatorio destacaron:
- la profesionalización y capacitación del capital humano;
- la necesidad de fortalecer la conectividad aérea y terrestre;
- la creación de hubs turísticos multimodales;
- la digitalización del sector;
- la modernización institucional;
- y el fortalecimiento de la competitividad de los destinos turísticos.
Uno de los puntos que generó mayor reflexión entre los asistentes fue el énfasis colocado por los investigadores en la educación como variable crítica para el desarrollo turístico. De acuerdo con el estudio, el incremento en los niveles de escolaridad y profesionalización tiene un impacto directo en las probabilidades de consolidación de los destinos turísticos.
Asimismo, el análisis destacó la transformación que está viviendo el turismo internacional. Aunque el segmento de sol y playa continuará siendo relevante, las motivaciones de viaje evolucionan cada vez más hacia experiencias vinculadas con turismo cultural, gastronómico, de naturaleza, reuniones, romance y entretenimiento, tendencias que abren nuevas oportunidades para diversificar la oferta turística mexicana.
El conversatorio también abrió espacio para la participación de especialistas y académicos asistentes, quienes coincidieron en la necesidad de construir una verdadera política turística de Estado, fortalecer los mecanismos de coordinación entre gobierno, iniciativa privada y academia, así como desarrollar metodologías más sofisticadas para orientar la inversión turística y el desarrollo regional.
Particular atención generaron las reflexiones relacionadas con sostenibilidad, cambio climático, resiliencia de destinos y seguridad, temas que fueron señalados como factores determinantes para el futuro competitivo del turismo mexicano.
La jornada concluyó con un llamado compartido entre investigadores, empresarios y académicos a construir una visión integral del turismo nacional, sustentada en planeación, innovación, competitividad y formación de capital humano, entendiendo que el futuro del turismo mexicano dependerá no solamente de atraer más visitantes, sino de desarrollar un ecosistema turístico más sólido, profesional y sostenible.










