La suspensión del sistema de ascenso y descenso en el futbol mexicano dejó la cancha de lo deportivo para ser un freno para la inversión privada y el desarrollo del turismo en diversas regiones del país, marginadas por falta de oportunidades.
El deporte, en especial el futbol, es un ecosistema de inversión y desarrollo, y puede ser un catalizador de cadenas de valor regionales que impactan a la hotelería, la gastronomía, el transporte y el pequeño comercio.
Octavio de la Torre, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), destacó el valor de la competitividad para reactivar los mercados locales.
“El ascenso también permite que sean mucho más atractivas las ligas distintas a la Liga MX. Siempre ha generado expectativa el ver que tu equipo tiene la posibilidad de subir a la primera división”, mencionó en entrevista.
Esta semana, la Comisión Nacional Antimonopolio abrió una investigación debido a la cancelación del ascenso y descenso, ante la queja de clubes afectados por no tener dicha posibilidad de competencia.
El tema ya escaló a la Cámara de Senadores con legisladores de distintas bancadas. Por ejemplo, el club Atlético La Paz, propiedad del empresario tequilero Arturo Lomelí, ha retirado sus intenciones de inversión en una ciudad deportiva ante la falta de competencia, lo que frena empleos en la región.
De la Torre enfatizó que el crecimiento a partir del deporte se traduce en movilidad turística y consumo regional.
Si bien las reglas son definidas por la asamblea de dueños, Concanaco Servytur manifestó su disposición a participar como interlocutor.
“Por ley sí podríamos establecer o fijar una postura, buscar y tender puentes para que esto transite y avance”.








