Entre la música, las bebidas y la botana que todo buen parroquiano conoce, las horas pueden pasar sin que nadie se dé cuenta. En medio de esta tradición, La Sotomayor, una cantina relativamente nueva en la Ciudad de México, busca abrirse espacio y escribir su propia historia en la capital.
Se trata de una propuesta contemporánea que sale de lo habitual y lleva a otro nivel las clásicas botanas de las cantinas de barrio, combinadas con una variada coctelería en la que los guiños a los íconos de la música mexicana están presentes en cada detalle.
¿Cómo es La Sotomayor, cantina donde puedes beber en un vaso de ‘Juanga’?
Mientras la música de artistas como Emmanuel, Mijares y Juan Gabriel se reproduce de fondo, un desfile de platillos mexicanos recorre las mesas de los comensales que se dan ‘una escapada’ para disfrutar de una tarde diferente.
El ambiente, que durante las primeras horas de la tarde es completamente familiar, queda enmarcado en una decoración clásica que recuerda a cantinas como El Gallo de Oro o La Única de Guerrero.
Como homenaje a aquellos lugares que sentaron las bases, el espacio cuenta con decoraciones de madera, espejos en las paredes y una barra para quienes desean disfrutar de una bebida solos.
Y aunque conserva los toques clásicos, estos se combinan con elementos modernos, como las vitrinas iluminadas donde decenas de vasos con la figura de Juan Gabriel están formados, además de pantallas en las que se reproducen videos musicales.
Es un ambiente relajado que sigue el curso natural de una tarde con amigos: al llegar, la comida es lo más importante; después vienen los tragos y cócteles que le van dando ‘color’ al encuentro y, conforme se acerca la noche, la música sube de volumen y permite a todos los que están ‘despechados’, y a los que no, cantar.
Y en La Sotomayor no lo haces solo. Dependiendo del día, acuden imitadores que ponen la cereza del pastel con música en vivo. Una presentación que en ocasiones se transforma en un karaoke colectivo.
Menú de La Sotomayor: ¿Qué venden en la cantina?
En La Sotomayor, la comida no solo es una botana que acompaña a los parroquianos durante las tardes de tragos, sino una parte esencial de la experiencia y para la cual no hay un límite.
Cualquier persona que acuda puede pedir desde sopecitos con tuétano, chamorro de cerdo con hueso, aguachile con camarones frescos y hasta panuchos de cochinita por menos de 400 pesos.

Todos los días, de 1:00 de la tarde a 8:00 de la noche, La Sotomayor ofrece la posibilidad de ordenar todo lo que hay en su carta por 389 pesos, lo que permite probar más de un platillo.
Las porciones son ideales para degustar diferentes propuestas, debido a que son individuales. Además, no hay prisas: tienes las ocho horas completas para disfrutar de la carta.
Así que lo mejor es hacer un buen espacio, ya que el menú incluye de todo: quesadillas de chicharrón, gringas, quesabirrias, cazuelas de almejas, caldos de camarón, fideo seco, jugo de carne, sopa de tortilla y cóctel de camarón.
La variedad de tacos también es amplia, pues se ofrecen de cecina con nopales y queso panela; de chamorro con aguacate y cilantro; de pulpo, gaonera y tuétano, y, claro, el taco placero no podía faltar, con chicharrón, nopales, queso doble crema y aguacate.
Si vas en compañía de amigos, también hay alternativas ideales para compartir por el tamaño de las porciones, como la oreja de elefante, arrachera a la parrilla, tlayudas y paella mixta, las cuales también entran en el costo de 389 pesos.
Y, claro, para ese ‘huequito’ que queda después de comer, hay postres entre los que se encuentran buñuelos, flan, pastel de chocolate y hasta fresas con crema.
¿Qué son los ‘milagritos’ de La Sotomayor? Así es su carta de coctelería
La Sotomayor no podría ser una cantina respetable si no contara con una amplia carta de cócteles, tragos y bebidas para acompañar la comida o las entradas que se ofrecen de forma gratuita al llegar, entre las que hay papas, totopos, salsas y alguna especialidad del chef.

La carta incluye clásicos como palomas, mojitos, negronis, margaritas y copas de clericot. También cuenta con una sección de mixología que busca sacar a los visitantes de la rutina, como ocurre con sus ‘milagritos’.
Estos son cócteles que se sirven en vasos de veladora —como los que se reutilizan en las casas mexicanas— sobre los cuales se colocan las imágenes de los ‘santos patronos’ de La Sotomayor: Paquita la del Barrio, Jenni Rivera, Lupita D’Alessio, José José y hasta Christian Nodal.
La dirección completa es Anatole France 70, Polanco, Polanco III Secc, Miguel Hidalgo, 11550 Ciudad de México.








