Gloria Guevara, presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), durante la Cumbre Global del organismo, advirtió que la crisis en Medio Oriente ya redujo la disponibilidad de asientos y la conectividad en esa región.
Guevara explicó que las aerolíneas han tenido que modificar sus itinerarios, por ejemplo, algunos vuelos que antes cruzaban Medio Oriente ahora operan de forma directa, una decisión que cambia los tiempos de viaje y las conexiones disponibles para los pasajeros.
“El impacto es diferente, dependiendo de la región. Lo cierto es que hemos visto también una gran demanda de viajes, como en Europa”, añadió.
Detrás de esta presión están las interrupciones en el tránsito de petróleo y combustibles por el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
Antes del conflicto, Medio Oriente aportaba cerca de una quinta parte del combustible de aviación comercializado por vía marítima. Los ataques contra embarcaciones y la reducción de los flujos por la región han agravado la preocupación por el suministro y encarecido los combustibles refinados, entre ellos la turbosina.
Los precios reflejan este impacto. El 8 de octubre, el Argus US Jet Fuel Index se ubicó en 4.71 dólares por galón, de acuerdo con Airlines for America , que publica el indicador. El índice calcula un promedio de precios spot en Chicago, Houston, Los Ángeles y Nueva York, por lo que sirve como referencia únicamente del mercado estadounidense. En julio, el precio se estableció en 3.88 dólares por galón.
El impacto en las aerolíneas en el mundo
El ajuste de rutas también responde a la presión sobre los costos. En abril, Lufthansa Group anunció recortes en vuelos de corta distancia dentro de Europa y aumentos de tarifas en sus rutas transatlánticas, incluida la conexión con México.
La compañía atribuyó los ajustes a la presión del combustible y a las dificultades de abastecimiento. También retiró 27 aviones de Lufthansa CityLine de su programación y anticipó más recortes para la temporada de invierno 2026-2027.
México también enfrenta el riesgo de que el encarecimiento internacional se refleje en sus costos de operación. Más de la mitad de la turbosina que consume el país proviene del mercado externo, mientras las refinerías privilegian la producción de diése l frente a otros combustibles.
Pese a los ajustes, Guevara sostuvo que la industria turística mantiene perspectivas de crecimiento, mientras el mapa de rutas cambia para esquivar la turbulencia en los precios de combustible.
“Lo que estamos viendo con los combustibles es un cambio de destinos, de rutas. En Europa, por ejemplo, las aerolíneas hacen hedging (coberturas). Compraron mucho combustible, que es algo que no se usa en otros mercados”, dijo.
Crecer frente a la crisis geopolítica
Las guerras son otro de los factores a los que la industria turística tiene que hacer frente, sin embargo, para la presidenta del WTTC el sector es el más resiliente que hay, por lo que proyecta que se mantenga en crecimiento.
“Al final del día, es el más resiliente sector que existe; lo vimos con el covid-19, con el 9/11 y la crisis financiera (de 2008)”, declaró Guevara. “Somos una de las fuerzas económicas y sociales más poderosas del mundo y, con esa magnitud, viene la responsabilidad”, señaló.
La dimensión económica también se refleja en el empleo. De acuerdo con la directiva mexicana, el turismo sostiene uno de cada nueve puestos de trabajo en el mundo.
Aún con la incertidumbre, Guevara proyecta que el sector de viajes y turismo crecerá 2.5% este año a nivel mundial.








