Fundado en 1993 el restaurante Kinich es un lugar mágico y bello. Ubicado en el Pueblo Mágico de Izamal, Yucatán, es punto de referencia de sibaritas que buscan deleitar sus paladares con los sabores de la cocina de las abuelas.
Este sitio culinario se distingue por su gran aporte para el rescate y difusión de la gastronomía ancestral y así servir sus platillos en las mesas del presente e impulsar su permanencia en el futuro y, con ello, proteger el patrimonio de la gastronomía de la Península de Yucatán.
Desde que llegas a Kinich se remueven tus recuerdos; sentirás una gran emoción al contemplar muy de cerca la cultura culinaria de Yucatán, pues sus techos de palma, sus jardines naturales y su decoración maya te harán vivir una experiencia gastronómica especial.
Sopa de lima con cebolla, tomate, chile dulce y jugo de lima; relleno negro, pavo y pollo, cocido en un consomé de recado negro hecho a base de chile seco quemado; cochinita pibil, platillo de la cocina ancestral yucateca con carne de cerdo sazonada con naranja agria, achiote y especias de la región, son tan sólo algunos de los famosos platillos que integran su carta.
INVITADOS DE LUJO
Para celebrar las tres décadas de existencia de este templo de la cocina yucateca, se realizó una gran fiesta que duró tres días, festejo al que llegaron famosos chefs para compartir su sazón.
Celia Florián, del restaurante Las Quince Letras de Oaxaca; Rosalba Morales, cocinera tradicional de Michoacán; Thalía Barrios y Jesús Neftalí Ramos, de Levadura de Olla, de Oaxaca; Xrysw Ruelas y Óscar Segundo, de Xokol; Drew Deckman, de Deckman’s, del Valle de Guadalupe; y Roberto Solís, de Néctar, de Mérida, fueron algunos de los invitados.
“Ya son 30 años de historia. Estamos al costado de una de las pirámides más grandes que hay en la zona maya, se llama Kinich KakMoo dedicada al dios del Sol, además de su gran altura, su ocupación es de la medida de una manzana. Se trata de una de las edificaciones más importantes de Mesoamérica y de ahí toma el nombre el restaurante”, explicó Miriam Azcorra Rejón, propietaria y fundadora de Kinich.
Azcorra agregó que el primer día de la celebración como agradecimiento se montó un altar en el que se ubicó la primera cocina del restaurante, para realizar una ceremonia significativa como agradecimiento, la cual dirigió el chamán Imix Kuj.
“Durante la primera jornada se recordó el pasado de Kinich, desde sus inicios; el segundo día estuvo dedicado al presente, con la nueva cocina, los espacios restaurados, sin dejar de cuidar la parte sustentable, ya que somos una empresa socialmente responsable; el tercer día estuvo dedicado al futuro, donde quisimos proteger los sabores ancestrales de la cocina yucateca, sin dejar a un lado la vanguardia culinaria”, destacó Miriam.
INICIÓ COMO UN PROYECTO
Kinich, en la actualidad, es todo un referente en la cocina de la península yucateca, pero lo sorprendente es que inició como un proyecto de la escuela cuando Miriam era estudiante.
“Cursaba Administración de Empresas Turísticas, en el Tecnológico de Mérida, y el profesor nos dejó hacer un proyecto en un lugar donde no hubiera nada turístico. Yo soy de Izamal y mi casa era este lugar donde ahora está el restaurante, aquí crecí con mis padres y ocho hermanos”, compartió Miriam.
La propietaria de Kinich agregó que fue su mamá Miriam Rejón quien la comenzó a ayudar en la cocina y le compartió las recetas de la cocina casera de Yucatán.
Víctor Romero Azcorra, hijo de Miriam y ahora responsable de las operaciones de Kinich, explicó que en las ceremonias que se realizaron durante los tres días de festejo (pasado, presente y futuro) se trató de representar todo lo que se ha venido haciendo en el restaurante durante 30 años.
“La idea siempre ha sido poner en alto a Izamal para que venga el turismoy para que la gente se quedé a descansar y que disfrute, esa fue la idea principal del restaurante”, destacó Víctor.










