El milagro de la lluvia riega esta tierra continuamente sedienta, en un año más bien frío, el sol acaricia los racimos en plena maduración el campo augura extraordinaria calidad. Bienaventurada la temporada de cosecha, que Monte Xanic celebró con un homenaje a lo Espectacular de México el pasado fin de semana.
Certificaciones, nuevos procesos y un estreno embotellado marcan el inicio de este ciclo y refuerzan la vocación innovadora de esta vinícola, pionera en la elaboración de vinos mexicanos de calidad.
Caen los primeros destellos del ocaso sabatino mientras los convidados se internan en la cava de granito; velas, orquesta y platillos de Javier Plasencia engalanan la ocasión.
“Queremos recordar la motivación de los socios fundadores cuando pisaron esta tierra, cuando imaginaron posible elaborar un vino mexicano confiando en el talento, la creatividad y el enorme potencial del terruño bajacaliforniano.
“Representamos la historia y los sueños de los que no se conforman, de los valientes, de los que se arriesgan”, pronunció Hans Backhoff.
Entre melodías ya impregnadas en la memoria colectiva nacional, desfilaron por la mesa tiradito de kampachi, risotto de hongos silvestres, costilla de res braseada con alcachofa de Jerusalén y tarta de chocolate tabasqueño.
“Presentamos productos de la región y sabores muy sutiles para acompañar a la estrella de la noche, que es el vino. Monte Xanic siempre ha sido líder en el Valle. Como mexicano y bajacaliforniano, me llena de orgullo esta vinícola”, detalló Plascencia.
Y la celebración no termina. La tarde del domingo, Solange Muris y Benito Molina sirvieron a los asistentes un menú inspirado en la salinidad y el mar. Tiradito de atún aleta azul con ensalada de algas y almeja generosa, abulón de cultivo con pipián verde, quesadilla con queso Ramonetti y cangrejo centollo, y chuleta de cerdo de Sonora con rajas, elote y crema fueron los protagonistas del brunch dominical.
“Para nosotros es muy importante el producto de mar ensenadense.y la vendimia es fiesta, pero también el momento en el que la tierra habla a través del vino”, expresó Muris.
Estreno histórico
El legado de Hans Backhoff Escudero (1949-2017) es palpable en la esencia del nuevo Gran Ricardo Blanco.
“Mi papá y yo buscamos constantemente la mejor expresión del Sauvignon Blanc, consolidamos la variedad y nos preguntamos qué seguía para esta uva. Desafortunadamente, él falleció tres años después de empezar este proyecto”, comparte Backhoff Guerrero.
De suelos arenosos, limosos y de granito se eligieron, en cosecha nocturna, las mejores líneas de viñedo y racimos. Para luego fermentar -con levaduras seleccionadas- y añejar en barricas el mosto más sobresaliente. Finalmente, una meticulosa selección de cuatro barricas de roble francés nuevo y de segundo uso dio vida a Gran Ricardo Sauvignon Blanc 2021, explica Óscar Gaona, enólogo de la bodega
El primer blanco ultra premium de Monte Xanic nace de vides, plantadas en la Viña Kristel, con más de 50 años. El resultado: densidad y gran potencia aromática.
Un invierno medianamente húmedo y bien definido favoreció la elegante expresión de la primera añada de Gran Ricardo Blanco. Explosivas notas cítricas y herbales, plenitud de frutos tropicales, como guayaba, lichi y maracuyá, un toque de bollería y flores de manzanilla, buena acidez y sedosidad en boca delinean su expresión.
“Fueron siete años de buscar la perfección, de equivocarnos y aprender de esos errores. Para lograr tener 100 cajas de la primera edición tuvimos que dejar atrás 93 por ciento de la producción. Así de arduo fue el trabajo”, agrega Óscar sobre el nuevo vino sólo disponible en algunos restaurantes de la CDMX.
Gran Ricardo Sauvignon Blanc es también el estandarte de una enología que se decanta cada vez más hacia la mínima intervención.
“No adicionamos ácido tartárico para elevar la acidez, sino hacemos diferentes cortes y cosechas para obtener lograr expresión y complejidad. En la medida en que controlemos el viñedo, podremos tener una uva perfecta para que mi trabajo solo sea llevarla, no intervenir”.
Acreditar el compromiso
Con la mira puesta en un futuro sostenible, Monte Xanic es la primera bodega mexicana certificada vegana y perteneciente a un conglomerado 100 por ciento enfocado a observar, medir y proyectar resultados en materia de sustentabilidad.
“Llegué con este tipo de ideas a la bodega en 2020 y me dio gran alegría que los socios y el equipo compartieran mi inquietud. La sustentabilidad debe ser parte de nuestro día a día, fuimos la primera bodega en medir nuestra huella de carbono; en 2021 abrimos el departamento de sustentabilidad”.
“De 2021 a 2022, ahorramos 23 por ciento en el consumo de agua solo midiéndolo, sin ninguna política de cambio. Ahora ya hay protocolos y queremos compartirlos con las demás bodegas”, detalla el enólogo oriundo de Coahuila y formado en Australia.
Armando Luna, consultor de calidad, agrega que están en proceso de sumar a las certificaciones (en campo, vinificación, servicio y degustación), acumuladas por la bodega desde 2012, la ISO 14000, que regula todo lo relativo a la gestión ambiental.










