En conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el restaurante Mesa de Origen, ubicado al interior del hotel Amomoxtli en Tepoztlán, ofreció una experiencia culinaria con una curaduría excepcional el pasado 9 de agosto de 2025: una cena ritual de cinco tiempos que celebra el legado alimentario, espiritual y simbólico de las comunidades originarias de México.
Abierta a huéspedes y público general, esta experiencia invitó a una profunda reflexión sobre el vínculo entre los ingredientes, la tierra y las técnicas ancestrales. Cada platillo fue una interpretación contemporánea de un saber milenario, concebida por el Chef Ejecutivo Iván Quiroz en colaboración de Doña Mago, cocinera tradicional que colabora con el hotel y originaria de Tepoztlán.
“Esta cena es un homenaje vivo al conocimiento que nuestras comunidades han transmitido por generaciones y una celebración de nuestras raíces, señaló Maritere Zaballa, gerente general de Amomoxtli.
Una cena que nace del origen
Desde la sopa de guías hasta el nicuatole de cacao, cada platillo honró un linaje culinario que se remonta a más de 20 mil años, cuando los primeros pueblos mesoamericanos domesticaron la relación con el ser humano y la tierra. y comenzaron la gran revolución alimentaria del continente. A través de la milpa, el fuego, los insectos y las semillas, surgió un sistema alimentario donde “comer es un acto ritual que integra las fuerzas del universo”.

Menú ritual de cinco tiempos:
● Sopa de guías y quelites con gordita de masa hervida, calabaza criolla, chile criollo y cilantro de piedra
● Tlacoyo de frijol quebrado y conejo, barbacoa de conejo al pulque con pápalo y salsa roja
● Mextlapique de trucha, con epazote recio, elote y calabaza criolla
● Costilla de cerdo con hongos de lluvia, frijoles de temporal y verdolaga tierna
● Nicuatole de cacao, con oblea de cacao, crema de vainilla y zapote
Durante la cena, el chef explicó el simbolismo y contexto espiritual detrás de cada platillo, revelando el sincretismo de la mesa, y la importancia de preservar estas expresiones culinarias como patrimonio vivo.










